EPM acelera el almacenamiento de agua para enfrentar un posible fenómeno de El Niño de alta intensidad
Empresas Públicas de Medellín (EPM) puso en marcha una estrategia para aumentar los niveles de almacenamiento de agua en sus principales embalses con el objetivo de fortalecer la seguridad energética del país antes de la llegada del fenómeno de El Niño, que, según las proyecciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), podría convertirse en uno de los episodios más fuertes registrados en las últimas décadas.
La compañía busca llegar al inicio de la temporada seca con reservas hídricas suficientes para sostener la generación de electricidad durante varios meses, en un contexto en el que Colombia depende en gran medida de la energía hidroeléctrica para abastecer la demanda nacional. Antioquia, donde se concentran varios de los principales activos de generación del Grupo EPM, aporta más de un tercio de la energía eléctrica del país, por lo que el estado de sus embalses resulta determinante para la estabilidad del sistema eléctrico colombiano.
¿Por qué EPM está llenando sus embalses?
La estrategia responde a los pronósticos climáticos que anticipan una disminución considerable de las lluvias entre finales de 2026 y comienzos de 2027 debido al desarrollo del fenómeno de El Niño.
Cuando ocurre este evento climático, las precipitaciones disminuyen en buena parte del territorio colombiano, reduciendo los aportes de agua hacia los embalses hidroeléctricos. Esto limita la capacidad de generación de energía precisamente en momentos donde también suele aumentar el consumo por las altas temperaturas.
Para minimizar ese riesgo, EPM decidió mantener altos niveles de almacenamiento durante los meses previos al verano, evitando utilizar parte de esas reservas mientras aún persisten las lluvias. La empresa explicó que la meta es conservar suficiente agua para prolongar la capacidad de generación hasta abril de 2027 si las condiciones climáticas se deterioran.
Hidroituango, la pieza clave del plan
Dentro de la estrategia de preparación, Hidroituango ocupa un lugar central.
EPM insiste en la necesidad de que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) autorice elevar el nivel del embalse desde la cota actual hasta los 420 metros sobre el nivel del mar, nivel contemplado en el diseño original del proyecto.
Según la empresa, esos 11 metros adicionales representarían una diferencia importante durante un escenario prolongado de sequía, ya que permitirían almacenar un volumen considerable de agua capaz de sostener la generación eléctrica por más tiempo.
La compañía incluso estima que ese almacenamiento adicional equivaldría aproximadamente a contar con una planta térmica de 130 megavatios funcionando de manera continua, suficiente para abastecer durante unos 15 días una ciudad del tamaño de Medellín.
Los embalses de EPM presentan una posición favorable
De acuerdo con la información suministrada por la empresa, al cierre de mayo de 2026 el nivel agregado de los embalses del Grupo EPM alcanzaba aproximadamente el 80,3 %, mientras que el promedio nacional del sistema eléctrico rondaba el 64,8 %.
Ese margen superior es producto de una estrategia de operación implementada durante los últimos meses, enfocada en aprovechar la temporada de lluvias para fortalecer las reservas antes del inicio del verano.
Sin embargo, la empresa insiste en que mantener esa ventaja dependerá también del comportamiento climático de los próximos meses y de las decisiones regulatorias relacionadas con Hidroituango.
Un sistema eléctrico bajo presión
La preocupación de EPM no obedece únicamente al comportamiento del clima.
El sistema eléctrico colombiano enfrenta varios desafíos simultáneos:
- crecimiento acelerado de la demanda de energía;
- retrasos en proyectos de generación eléctrica;
- demoras en nuevas líneas de transmisión;
- baja incorporación de nuevas fuentes renovables;
- menor autonomía de los embalses frente al aumento del consumo.
Según datos publicados por la propia empresa, hace dos décadas los embalses ofrecían cerca de 89 días de autonomía durante temporadas secas; actualmente esa capacidad se redujo a unos 61 días debido al incremento sostenido de la demanda energética. Además, solo una pequeña parte de los nuevos proyectos de generación previstos para 2026 ha entrado en operación.
El Gobierno también prepara medidas de contingencia
La preparación frente al fenómeno de El Niño no se limita al sector eléctrico.
El Gobierno nacional declaró la situación de desastre con el propósito de agilizar recursos destinados a enfrentar los posibles impactos del evento climático, entre ellos:
- abastecimiento de agua potable;
- prevención de incendios forestales;
- protección de la seguridad alimentaria;
- fortalecimiento de los servicios de salud;
- planes de ahorro de agua y energía.
Especialistas han advertido que, si las lluvias disminuyen de manera significativa y no se cuenta con suficiente respaldo energético, podrían adoptarse medidas extraordinarias para proteger la estabilidad del sistema eléctrico, aunque las autoridades insisten en que actualmente trabajan precisamente para evitar ese escenario.
EPM llama al ahorro responsable
Mientras avanza el plan de preparación, EPM continúa promoviendo campañas para incentivar el uso eficiente del agua, la energía y el gas natural.
La empresa recuerda que pequeñas acciones cotidianas —como reducir consumos innecesarios, utilizar electrodomésticos de manera eficiente o evitar el desperdicio de agua potable— pueden contribuir a disminuir la presión sobre el sistema durante los meses más secos del año.
El objetivo, según la compañía, es que la preparación técnica vaya acompañada de una cultura ciudadana de ahorro que permita enfrentar con mayor resiliencia un fenómeno climático cuya intensidad aún continúa siendo monitoreada por las autoridades meteorológicas.




