Más capacidad, menos esfuerzo y mejores condiciones de trabajo: así cambia el día a día de los recicladores gracias a la entrega de tres vehículos eléctricos motorizados por parte de Alpina y Veolia, como parte de su programa ‘Renovadores Urbanos’.
La iniciativa llega a asociaciones en los municipios de la Unión, Ricaurte y Sotomayor, donde organizaciones de aprovechamiento ahora cuentan con vehículos con capacidad de hasta 500 kg. Esto les permitirá recorrer mayores distancias en menos tiempo, optimizar su labor diaria y fortalecer su rol dentro del sistema de aprovechamiento del país.
Eficiencia
Además de mejorar la eficiencia operativa, estos vehículos reducen el esfuerzo físico de los recicladores y contribuyen a disminuir emisiones, integrando impacto social y ambiental en una misma solución.
“Esta entrega no es solo la transferencia de un vehículo; es una inversión en el desarrollo humano, social y ambiental de las comunidades recicladoras. Es el reconocimiento de que su labor es esencial para nuestras ciudades y que merecen las herramientas para ejercerla con dignidad”, destacó Angela Paz Romero, gerente General de Veolia Pasto.
Capacidad
Por su parte, Catalina Montes, directora Ejecutiva de Alpina Colombia, afirmó que “en Alpina entendemos la sostenibilidad como una fuente de competitividad, desarrollo y bienestar. Cuando un reciclador cuenta con mejores herramientas, fortalece su capacidad de generar. Ese es el tipo de impacto que buscamos generar en el país, de la mano de aliados como Veolia, que nos permiten llevar estas soluciones a más territorios”.
Este nuevo paso hace parte de una alianza de más de cinco años entre Alpina y Veolia, que ha logrado impactar a más de 6.000 recicladores en 21 ciudades y 10 departamentos del país, y aprovechar más de 31.700 toneladas de residuos. Más allá de acciones puntuales, esta colaboración ha contribuido a consolidar un modelo de gestión integral que pone en el centro a las personas que sostienen la economía circular.
Con este avance, se continúa construyendo un modelo de economía circular en Colombia donde la sostenibilidad no solo se mide en toneladas recicladas, sino en la calidad de vida de quienes hacen posible el sistema.




