Con el propósito de mitigar las afectaciones ocasionadas por la actual temporada de lluvias, Pastoral Social realizó una jornada de asistencia humanitaria en el municipio de Samaniego, beneficiando a 150 familias que resultaron damnificadas.
La actividad fue liderada por el director de Pastoral Social, presbítero Diego Meza, quien explicó que la entrega fue posible gracias a la activación del fondo de emergencias de la Iglesia Católica, administrado por la Conferencia Episcopal, recurso que permitió la compra y distribución de kits de alimentos y elementos de aseo.
Como parte del acompañamiento integral, las familias también participaron en un espacio de formación en primeros auxilios y protocolos básicos de actuación ante emergencias, buscando fortalecer la capacidad de respuesta comunitaria frente a eventuales riesgos derivados del invierno.
Meza resaltó que estas acciones buscan ir más allá de la ayuda material, promoviendo la cercanía y el respaldo a las poblaciones más vulnerables. “Cada gesto solidario refleja nuestro compromiso de estar al lado de quienes más lo necesitan, protegiendo la vida y la dignidad de las comunidades que atraviesan situaciones difíciles”, expresó.
Con este tipo de iniciativas, Pastoral Social continúa reafirmando su labor de servicio, acompañamiento y apoyo humanitario en los territorios afectados por emergencias.




