Desde este sábado entró en vigencia el arancel del 30 % que Colombia y Ecuador aplican de manera recíproca a varios productos importados, una medida que marca un nuevo capítulo en la tensión comercial entre ambos países andinos.
El incremento arancelario afecta mercancías colombianas que ingresan a Ecuador y productos ecuatorianos que llegan al mercado colombiano, encareciendo el comercio bilateral y generando preocupación entre empresarios, exportadores y consumidores de la región.
Según las autoridades, la decisión responde a medidas de carácter económico y de seguridad, aunque gremios comerciales han advertido que el impacto podría reflejarse en el aumento de precios, la reducción de exportaciones y posibles afectaciones al empleo, especialmente en zonas fronterizas.
El intercambio comercial entre Colombia y Ecuador supera los 2.800 millones de dólares anuales, por lo que la aplicación de estos aranceles del 30 % podría tener consecuencias directas en sectores como el agrícola, industrial y manufacturero.
Mientras tanto, ambos gobiernos mantienen sus posturas y no se descarta que en los próximos días se abran canales diplomáticos y comerciales para buscar una salida negociada que evite mayores afectaciones a la economía regional.




