La actividad sísmica comenzó el 20 de septiembre y ha incluido al menos 10 movimientos de magnitud 4 o superior. El Servicio Geológico Colombiano mantiene el monitoreo de la zona y estudia si los cambios generados por el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido en agosto pudieron influir en esta secuencia.
Una intensa actividad sísmica mantiene en alerta a los habitantes de Chaparral, Tolima, donde se han registrado más de 200 movimientos telúricos con magnitudes iguales o superiores a 2 durante las últimas 48 horas. De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), al menos 10 de estos eventos alcanzaron magnitudes de 4 o más.
Los primeros movimientos de esta secuencia fueron registrados durante la madrugada del domingo 20 de septiembre. La concentración de eventos llevó al SGC a describir el fenómeno como un enjambre sísmico, debido a que no presenta el comportamiento habitual de un sismo principal seguido por réplicas.
¿Tiene relación con el terremoto del 10 de agosto?
Una de las principales preguntas es si los movimientos de Chaparral están relacionados con el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó. El SGC considera esta posibilidad, aunque por ahora se trata de una hipótesis que continúa bajo estudio y no de una conclusión definitiva.
Mónica Arcila Rivera, directora técnica encargada de Geoamenazas del SGC, explicó que el terremoto de agosto pudo generar cambios en los esfuerzos y presiones de las rocas, incluso a distancia del epicentro. Según la funcionaria, Chaparral se encuentra sobre una zona de la placa relacionada con aquel evento, por lo que se analiza si esos cambios pudieron favorecer la activación de estructuras geológicas en la región.
Los movimientos registrados en Chaparral han sido superficiales, con profundidades inferiores a 30 kilómetros. Además, el SGC ha recibido más de 1.000 reportes de ciudadanos que aseguraron haber sentido los temblores en Tolima, Huila, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Cauca.
El Servicio Geológico Colombiano mantiene el seguimiento permanente de la actividad. La entidad ha señalado que los enjambres sísmicos pueden evolucionar de diferentes maneras, por lo que no es posible establecer de antemano cómo se comportará la secuencia durante los próximos días.
El antecedente del 10 de agosto corresponde a un sismo de magnitud 7,4 y 103 kilómetros de profundidad, considerado por el SGC como el de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI.




