Colombia ya genera el 16% de su energía con fuentes solares y otras limpias no convencionales, según reportes del sector a febrero de 2026. La expansión de parques solares en La Guajira, Cesar y Tolima impulsa este crecimiento.
Proyectos recientes suman cientos de megavatios instalados, reduciendo dependencia de hidroeléctricas y térmicas. La radiación solar alta en regiones norteñas favorece la rentabilidad.
Empresas y hogares adoptan paneles fotovoltaicos con incentivos tributarios vigentes. El autoconsumo crece en zonas rurales y urbanas.
Este avance alinea al país con metas de transición energética regional. La estabilidad de precios y menor impacto ambiental son beneficios clave.
Expertos proyectan que el porcentaje supere el 20% antes de 2030 si se mantienen las inversiones. La cadena de suministro local se fortalece con ensamblaje de paneles.
Comunidades beneficiadas reportan mejoras en acceso continuo a electricidad. El sector crea empleos especializados en instalación y mantenimiento.
Colombia se consolida como referente en energías renovables en América Latina.
En conclusión, el 16% marca un hito en la diversificación energética nacional.




