Hoy, al recibir este título, siento que estoy ante el umbral de una nueva etapa, llena de posibilidades y desafíos. Este momento es el resultado de años de esfuerzo, sacrificios y aprendizajes que no solo me han formado como profesional, sino también como ser humano. Agradezco profundamente a mis padres, quienes han sido mi pilar constante, y a mis amigos y profesores, cuya guía y apoyo me han dado la fortaleza para seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles.
Recuerdo los primeros días en que llegué a este lugar, lleno de incertidumbre, pero también de una gran ilusión. A lo largo del tiempo, cada clase, cada proyecto y cada experiencia me han permitido descubrir más sobre mis capacidades, mis pasiones y mis límites. Hoy no solo celebro el conocimiento adquirido, sino también el crecimiento personal que ha sido igualmente invaluable en este recorrido.
No obstante, este logro no es solo mío. Es el reflejo de la colaboración, el trabajo en equipo y el compromiso colectivo que compartimos con todos aquellos que, de alguna u otra manera, han influido en nuestro camino. Todos los que hemos sido parte de esta comunidad académica sabemos que los momentos difíciles se superan juntos, y que las victorias se celebran como un triunfo común. Este título, por tanto, pertenece a todos los que han contribuido, directa o indirectamente, a nuestra formación.
Con la mirada puesta en el futuro, reconozco que este no es el final de un proceso, sino el comienzo de una nueva aventura. Los retos que se avecinan son inciertos, pero también llenos de oportunidades para seguir aprendiendo, innovando y dejando huella en el mundo. Es momento de asumir las responsabilidades que nos esperan con valentía y determinación, sabiendo que tenemos las herramientas necesarias para transformar lo que soñamos en realidad. Hoy, más que nunca, sé que el futuro está en nuestras manos.

