En Quibdó, el presidente Petro presenta avances en políticas para jóvenes en territorios afectados por el conflicto armado

En el marco del Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas, el presidente Gustavo Petro lideró una jornada en Quibdó enfocada en fortalecer las políticas públicas dirigidas a jóvenes que viven en territorios afectados por el conflicto armado.

El encuentro tuvo como objetivo consolidar la política de víctimas con un enfoque diferencial e inclusivo, promoviendo la participación activa de comunidades históricamente impactadas por la violencia. Se desarrollaron espacios de diálogo, reconocimiento y construcción colectiva, integrando también expresiones culturales propias del territorio.

Uno de los ejes principales de la jornada fue el programa “Jóvenes en Paz”, impulsado por el Ministerio de Igualdad y Equidad a través del Viceministerio de Juventudes. A nivel nacional, esta estrategia ha logrado vincular a más de 30.000 jóvenes en 73 municipios de 10 departamentos, convirtiéndose en una herramienta clave para atender a poblaciones en condiciones de vulnerabilidad social, económica y de seguridad.

En el caso específico de Quibdó, el programa ha beneficiado a 1.623 jóvenes, con una inversión superior a 12.101 millones de pesos. La iniciativa ofrece una atención integral que incluye formación educativa, acceso a servicios de salud, fortalecimiento de economías populares y promoción de la participación comunitaria.

Dentro de las acciones concretas, más de 1.600 jóvenes recibirán transferencias monetarias condicionadas, mientras que más de 1.800 contarán con acompañamiento psicosocial y cerca de 700 accederán a servicios de salud. Además, 850 jóvenes participarán en procesos comunitarios, de los cuales más de 60 asumirán roles de liderazgo en sus territorios.

El programa también impulsa el desarrollo económico juvenil mediante el apoyo a 23 proyectos productivos, con una inversión superior a 460 millones de pesos. A esto se suma la vinculación de más de 1.200 jóvenes a proyectos educativos y cerca de 800 a procesos formativos, orientados a mejorar sus capacidades y generar mayores oportunidades de desarrollo.

En conjunto, estas acciones buscan no solo atender necesidades inmediatas, sino también fortalecer el tejido social, promover el liderazgo juvenil y generar alternativas al conflicto armado, consolidando una política pública que articula inclusión social, desarrollo territorial y construcción de paz.

Finalmente, la jornada en Quibdó se configura como un espacio de reconocimiento y visibilización de las juventudes, donde se destacan sus experiencias, liderazgos y procesos organizativos, al tiempo que se fortalece la relación entre los jóvenes y las instituciones del Estado.

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