Las restricciones presupuestales del Gobierno Nacional para apoyar a los hogares en el cierre financiero que permite la compra de vivienda de interés social, los bloqueos de la vía Panamericana y los hechos de violencia perpetrados por los grupos armados ilegales en la vía nacional, impactaron en más del 50% al sector de la construcción en el departamento de Nariño.
Así lo dio a conocer la gerente regional de la Cámara Colombiana de la Construcción Camacol Nariño, Alejandra Lozano Díaz del Castillo al indicar que el desestimulo a ese importante renglón influye en la generación de empleo, teniendo en cuenta que dicho sector mueve a 34 subsectores productivos entre los que se cuentan a transporte y ferreterías.
Frente a los bajos índices de productividad generados por la falta de apoyo estatal, en la ciudad de Pasto, se perdieron más de 2.000 empleos directos relacionados con la construcción.
Sobre el programa Mi Casa Ya, dijo que ese plan diseñado por el Estado para favorecer a los sectores que requieren de la ayuda del Gobierno para tener su techo propio, enfrenta una suspensión de nuevos subsidios y de coberturas de tasa de interés para los años 2025 y 2026, debido a las restricciones presupuestales y agotamiento de cupos.
Pese a los altibajos que en los últimos años ha sufrido el dinamismo del sector de la construcción, este renglón es uno de los sectores que requiere de mayor impulso económico por todos los impactos y la contribución que hace al desarrollo social y económico de la región.
En cuanto a las cifras, manifestó que en el 2025 respecto al año anterior, el sector de la construcción tuvo un ajuste económico, el cual explicó que se midió en el inicio de unidades habitacionales que pasaron de 484 a 380 unidades (-21,5%) en el municipio de Pasto.
Respecto al lanzamiento de las unidades de vivienda que generalmente se hacen antes de las preventas, cuando se lanza el proyecto al mercado, argumentó que dicho indicador también registra un ajuste en -55,8%.
Sobre la oferta del total de unidades que se ofrecen en el mercado, explicó que esta se encuentra con un indicador negativo durante el año 2025, puesto que se disminuyeron los lanzamientos y lo que se vendió prácticamente es lo que se encontraba en el inventario. La reducción fue de -37,6%.
Al cerrar el año manifestó que se tienen 572 unidades en la oferta de la ciudad en vivienda nueva.
A la vez explicó que la reducción registrada en el 2025 se debió a los siguientes factores.
- La falta de una política pública de vivienda cuyo objetivo principal debe ser contribuir a la disminución del déficit habitacional, especialmente el cuantitativo, teniendo en cuenta que el 70% de la población se encuentra en los cascos urbanos en donde se necesita el apoyo del gobierno para lograr tener una vivienda digna.
- La incertidumbre e inseguridad jurídica con la expedición de Decretos y regulaciones que impactan directamente la estructura de costos de los proyectos de construcción.
- Los constantes bloqueos y hechos de inseguridad en la vía panamericana, principal medio de conectividad con el interior del país de donde se traen los materiales e insumos para el sector. Lo que lleva al incremento en los costos de producción.
- Y en Pasto, además, la demora en la realización del ajuste al Plan de Ordenamiento Territorial que hace que la ciudad no sea atractiva para la inversión y que los proyectos no logren el cierre financiero.
Puestos de trabajo
La gerente regional de Camacol, además manifestó que en el último trimestre móvil (Octubre- Diciembre), medido por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística Dane, el sector de la construcción en el municipio de Pasto generó alrededor de 16.592 puestos de trabajo lo que equivale al 10.1% de los empleos de la ciudad, cifra importante si se tiene en cuenta que la informalidad llegó al 58.3%
Finalmente señaló, que el gremio de la construcción se encuentra trabajando en diferentes frentes: a nivel local haciendo un llamado a la necesidad de realizar el ajuste al Plan de Ordenamiento Territorial de manera urgente, con las autoridades regionales insistiendo en la necesidad de garantizar la seguridad y libre movilidad en las vías del departamento especialmente en la Panamericana.
A nivel nacional lidera propuestas para el próximo gobierno con el objetivo de reactivar a un sector clave para el desarrollo social y económico del departamento de Nariño y desde luego de Colombia.




