Educan a infantes para construir paz

En Nariño educan a infantes para construir paz

En el corregimiento de Santa Bárbara, en la vereda los Ángeles, se llevó a cabo un encuentro magnánimo entre campesinos de la zona, los cuales pertenecen al grupo de beneficiarios de la Unidad de Restitución de Tierras (URT) entidad que se encuentra adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, quien es representada en la territorial de Nariño por la doctora Cristina Luna Calpa y el Grupo de Investigación Biológica “Anadromus” del Colegio Filipense De Pasto.

Estas tres entidades se dieron encuentro con la finalidad de educar a los menores del grupo desde el campo y la experiencia de sus principales actores: los campesinos, quienes fueron retornados a sus terrenos gracias al trabajo desarrollado por la URT, que les brinda una nueva opción para desarrollar proyectos productivos en la zona y puedan generar un modo sostenible de vida, convirtiéndose en productores enfocados en diversas áreas, en el caso de los anfitriones Cuyes y cerdos entre otras.

“Del campo a la escuela, las raíces de tu tierra”, busca generar una experiencia única donde un grupo académico (estudiantes), puedan vivenciar los procesos productivos agropecuarios del campo, donde se pretende visibilizar el proceso de implementación de los proyectos productivos de los beneficiarios de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras, la transformación de los productos, obtención de éstos, técnicas de producción, pero que a su vez que armonizan con los saberes ancestrales y heredados por los productores, quienes han sido víctimas del conflicto armado.

Renace la esperanza

La autora de esta iniciativa, la zootecnista, Maryeth Gómez, afirmó que los actores principales son campesinos que hacen parte del proceso de restitución de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras; seres humanos que fueron afectados por la violencia en el departamento de Nariño, quienes tuvieron que desplazarse de su tierra a las ciudades, pero que hoy retornan al campo, gracias al proceso de restitución, creando zonas de paz, donde el campesino trabaja la tierra y hace que vuelva a nacer la esperanza. Este proceso genera un aprendizaje desde la conciencia, creando una integración social, dignificando su posición ante la sociedad, estableciendo un nuevo tipo de tejido, donde los jóvenes escolares aprenden, reflexionan y valoran, siendo ellos portadores de un nuevo mundo para trasmitir a la sociedad.

Experiencia enriquecedora

El grupo de Escolares es guiado por un docente que dirige el grupo, una profesional de la URT – (Enlace Territorial en proceso de implementación de los productivos familiares) y un guía sensible a las tradiciones culturales, sociales y éticas del proceso.

Cabe mencionar que la autora de esta iniciativa es la zootecnista Maryeth Gómez Portilla, quien desde hace más de un año desempeña el cargo de Enlace Territorial en proceso de implementación de los proyectos productivos familiares, grupo COJAI y su principal preocupación es la pérdida del interés hacia el campo y sus actores, quienes tienen la ardua labor de abastecer a la ciudad de insumos alimenticios y piensa que educar a los niños y jóvenes es una tarea fundamental, con jornadas sensibles que visibilicen el trabajo en zonas rurales de la ciudad.

Los asistentes a este evento fueron la ingeniera Prinith Soleit Jurado Erazo, líder zonal del grupo COJAI en Nariño; la zootecnista Maryeth Gómez Portilla como profesional a cargo y enlace de la URT, el docente  Álvaro Alejandro Chaves Duarte, coordinador del Grupo Anadromus, y Camilo Andrés Varona quien se dio a la cita para brindar apoyo en sensibilización en temas como cultura y tradición oral: los anfitriones fueron los beneficiarios Mercedes del Socorro Delgado Erazo quien se desempeña en la producción de Cerdos, Olger edilberto Botina delgado y su hija Leydi Yojana Botina Rivera quienes se enfocan en la producción de cuyes.

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Durante la visita de los estudiantes de Anadromus a la vereda Los Ángeles en el corregimiento de Santa Bárbara, la zootecnista Maryeth Gómez Portilla explicó sobre la producción de cuyes en Nariño.

“Muy sorprendido”

Alejandro Jiménez, estudiante.

El estudiante Alejandro Jiménez Patiño, dijo “soy del Colegio Filipense del grupo científico Anadromus, soy del grado 5ª; nuestro grupo se dedica no solo a investigar sino también a divertirse, de eso es lo que se trata. Tengo diez años y medio y me siento muy agradecido por esta experiencia, en lo personal he querido tenerla para saber cómo las familias del campo reconstruyen sus vidas, también para tener más experiencia en el futuro”.

“El campo para mí es muy importante, no solo en la parte agropecuaria zootecnista sino también para lo de la ciudad como comida, servicios, etcétera. Muy sorprendido por las personas que tuvieron el valor de volver a reconstruir sus vidas debido a la guerrilla. Saber sobre la violencia es muy triste la verdad, pero fue muy enriquecedor para saber cómo ser una persona, respetuosa, honesta”, concluyó.  

Procesos sociales

Álvaro Chaves, coordinador.

El coordinador del grupo de investigación biológica del Colegio Filipense de la ciudad de Pasto, Álvaro Chaves, manifestó “la experiencia generó espacios de reflexión sobre la importancia no solamente del agro y del papel del campesino en todos los procesos sociales, sino también poder visibilizar a las comunidades que han venido siendo resilientes en este proceso de restauración de su vida, también de sus labores cotidianas y futuros culturales. La experiencia de esta jornada genera realmente un impacto significativo en los estudiantes, en sus espacios, no solamente de aprendizaje sino también en como ellos podrán valorar de una mejor manera la función de las personas que trabajan en el campo”.

“Además, los procesos de restauración de la paz y tranquilidad de nuestras familias rurales y obviamente cómo ellos pueden ser gestores de transmitir esta información en sus hogares y valorar estos procesos a nivel de ciudad. Es importantísimo tener en cuenta que vamos a gestionar y que esos espacios sean momentos para dinamizar el aprendizaje significativo, pero también para que ellos puedan regresar al origen, a las bases, a escuchar a las personas, a los sabios que están en el campo y que nos han permitido durante esta jornada reconocerlas”, finalizó.