La Defensoría del Pueblo emitió alertas tempranas debido al escenario tan delicado en materia de orden público que enfrenta el territorio nacional.
El panorama en el territorio para los defensores de los Derechos Humanos es preocupante, a 63 aumentó la cifra de los líderes asesinaos en lo corrido del año, según denunció Indepaz. La ola de violencia que se registra en el país cada día se pone más tensa.
En las últimas horas se pudo conocer que, fue asesinado el Tibú, el líder social John Yarri Vargas Zanabria en momentos que se movilizaba en su motocicleta, hechos ocurridos en Norte de Santander.
Testigos
Según testigos de lo sucedido, la víctima se encontraba en el sector La Virgen, a la salida de un gimnasio, cuando fue atacado a disparos por parte de varios hombres.
Según las primeras versiones, el hombre era trabajador de una empresa que realiza labores de mantenimiento para Ecopetrol en Tibú.
Presencia
Ante estos actos victimizantes, la Defensoría del Pueblo emitió alertas tempranas ante el panorama tan delicado en materia de orden público que enfrenta Tibú por la presencia de diversos grupos armados como Eln y disidencias de las Farc, quienes vienen extorsionando a comerciantes y a empresarios de la región.
«Es una situación inaceptable que cada dos días del año anterior, en promedio, fuera asesinado un líder social o defensor de Derechos Humanos en Colombia. Cada vida perdida es una tragedia para sus familias, para las comunidades y para la defensa de los derechos fundamentales en el país”, dijo el defensor del Pueblo, Carlos Camargo.
Víctimas
Del total de víctimas del año pasado, 160 eran hombres y 21, mujeres, y los tipos de liderazgos más afectados fueron: el comunal (37 homicidios), indígena (37), comunitario (36), campesino (13), afrodescendiente (10), víctima (9), LGBTIQ+ (7) y el de activistas de DD. HH. (7).
En ese sentido, el defensor Camargo realizó un llamado a la sociedad civil, a la comunidad internacional y la ciudadanía en general para trabajar “unidos e incansablemente en la protección de líderes, lideresas y personas defensoras de derechos humanos. “Solamente juntos podremos construir un futuro en el que la defensa de los derechos sea una labor segura y respetada”, dijo.

