Mientras el conflicto continúa afectando distintos sectores de la sociedad libanesa, las universidades se han convertido en un nuevo escenario de confrontación política. En los campus, los estudiantes no solo enfrentan las dificultades derivadas de la crisis económica y la inestabilidad del país, sino también una intensa disputa entre grupos con diferentes posturas ideológicas y religiosas.
Las elecciones estudiantiles, los debates y las manifestaciones reflejan las divisiones que existen en la política nacional. Para muchos jóvenes, participar en estas organizaciones representa una forma de influir en el futuro del país y defender sus ideas, aunque también implica convivir con un ambiente de constante tensión. En medio de la incertidumbre, las universidades siguen siendo espacios donde se debate el rumbo del Líbano y donde una nueva generación intenta construir alternativas frente a una prolongada crisis política y social.



