Una operación policial masiva en las favelas norte de Río de Janeiro dejó al menos 64 muertos, incluidos cuatro policías, según los reportes más recientes Cerca de 2.500 agentes entre fuerzas civiles y militares se desplegaron en los complejos de Complexo do Alemão y Penha, barrios en el norte de la ciudad, en una operación denominada Operación Contención (Operação Contenção). El objetivo era atacar a la facción criminal Comando Vermelho, acusada de fuerte presencia en esas zonas. Los enfrentamientos incluyeron helicópteros, vehículos blindados y drones —los criminales habrían usado drones con explosivos contra las fuerzas del orden Fueron arrestadas 80 a 90 personas, y se incautaron rifles, drogas y otros equipos. La operación aparece como la más letal en la historia del estado de Río de Janeiro hasta hoy. Además de la magnitud, la operación se da en un contexto de aumento de tensión en Río sobre seguridad y control de las favelas. También ocurre justo antes de importantes eventos internacionales que tendrán lugar en la ciudad, generando presión política adicional. Pone en evidencia los desafíos estructurales en la seguridad pública brasileña, la militarización de operativos y el impacto sobre comunidades vulnerables




