Empresa de coroneles retirados recluta exmilitares para enviarlos a Rusia

Empresa de coroneles retirados recluta exmilitares para enviarlos a Rusia y opera desde oficinas en Chapinero, Bogotá. La firma señalada es Global Qowa Al Basheria SAS.

Documentos y testimonios recopilados por medios nacionales indican que la compañía canaliza el envío de exintegrantes de las Fuerzas Militares hacia el conflicto ruso-ucraniano. Varias familias entregaron contratos, chats y nombres que apuntan a una estructura organizada.

La empresa fue constituida en 2012 en Bogotá. Está vinculada a los hermanos Omar Fernando y José Óscar García Batte, coroneles retirados del Ejército Nacional de Colombia.

José Óscar García Batte participó en operaciones militares de alto perfil, entre ellas la Operación Jaque.

La estructura empresarial y sus contratos

Según la Cámara de Comercio de Bogotá, la compañía ha cambiado de sede tres veces en la última década, siempre en Chapinero.

Inicialmente, figuraron como representantes legales José Óscar García Batte y Julis Fernando Gómez Páez. Actualmente, el representante es el coronel retirado Omar García Batte.

Entre 2018 y 2024, Omar García Batte recibió nueve contratos públicos por 547 millones de pesos como contratista del IDU en la Alcaldía de Bogotá.

En su página comercial, bajo la marca “Mi Futuro Global”, la firma se presenta como proveedora de talento hacia Medio Oriente. En redes sociales anuncia el envío mensual de hasta 100 “soldados globales”.

Sin embargo, testimonios indican que algunos destinos finales no coinciden con la información inicial entregada a los exmilitares.

Rutas hacia el conflicto

Familiares señalan que un presunto exmilitar conocido como “comandante Uber Cruz” gestiona el enlace inicial. Luego, los interesados terminan vinculados con la empresa de los García Batte.

Algunos relataron que les ofrecieron empleos en Polonia o Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, terminaron en ciudades como Ufa, en territorio ruso.

Ufa alberga instalaciones militares estratégicas y se ubica a más de 1.300 kilómetros de Moscú. Desde allí, varios habrían sido enviados a zonas cercanas al frente de guerra.

Las denuncias también mencionan posibles contratos firmados directamente con la Federación de Rusia. La Embajada de Rusia en Colombia declinó pronunciarse sobre esos señalamientos.

Denuncias y cifras preocupantes

En 2018, un exmilitar denunció ante la Defensoría del Pueblo un presunto caso de trata de personas. Afirmó que fue enviado a la guerra civil sudanesa sin conocer el destino real.

Estimaciones oficiales durante la gestión del excanciller Luis Gilberto Murillo calculaban 300 colombianos fallecidos en la guerra hasta 2024. Cifras no oficiales elevan el número hasta 550 para finales de 2025.

Familias se han organizado en redes sociales y realizan plantones para exigir respuestas a la Cancillería de Colombia. También buscan información sobre connacionales reportados como desaparecidos.

Empresa de coroneles retirados recluta exmilitares para enviarlos a Rusia en un contexto de alta vulnerabilidad para quienes aceptan estas ofertas. El caso abre interrogantes sobre controles estatales y responsabilidades internacionales.

Hasta ahora, la compañía no ha respondido oficialmente a los cuestionamientos. Las investigaciones periodísticas y las denuncias de las familias continúan en curso.

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