El 22 de mayo de 2026, Brett Adcock publicó un tuit con ocho palabras que sacudieron el mundo tecnológico: «Empezamos con un reto de 8 horas. Duró 200.»
Figure AI lanzó lo que parecía una demostración rutinaria. Su robot humanoide Figure 03, controlado por el sistema de inteligencia artificial Helix-02, clasificaría paquetes sobre una cinta transportadora durante una jornada de ocho horas. Lo que comenzó como una prueba técnica se convirtió en el experimento robótico más seguido del año.
Ocho horas que se convirtieron en ocho días
El robot no falló. Siguió. Y siguió. Durante más de una semana, el Figure 03 trabajó de manera autónoma las 24 horas del día. Identificaba códigos de barras, manipulaba paquetes y reorganizaba objetos sin detenerse ni una sola vez.
En las primeras ocho horas procesó más de 10.000 paquetes. A las 14 horas, la cifra superaba los 18.000. La transmisión en vivo acumuló más de medio millón de visualizaciones. El experimento se convirtió rápidamente en uno de los más observados dentro del sector robótico.
El momento más comentado: Figure AI enfrentó a su robot contra un trabajador humano llamado Aime en una jornada de diez horas. Ambos hicieron exactamente lo mismo. El humano ganó — por apenas 192 paquetes.
Lo que esto significa para el empleo
Un robot humanoide cuesta hoy alrededor de 120.000 euros. Trabaja ocho horas con una eficiencia del 80% respecto a un trabajador humano. Con la Ley de Wright, su precio caerá a 70.000 euros para 2028 y su eficiencia superará la humana.
Los robots humanoides operan a un costo equivalente de entre 3 y 8 dólares por hora. Un trabajador humano cuesta entre 22 y 40 dólares en mercados de alto salario. Los números hablan solos. El punto de retorno de inversión llega en 12 a 24 meses.
Un futuro que ya llegó a las fábricas
BMW, Amazon y Mercedes-Benz ya prueban robots humanoides en sus líneas de producción y centros logísticos. El mercado global proyecta un crecimiento de entre 38.000 y 200.000 millones de dólares para 2035.
Los robots ya pueden desplazarse, reconocer objetos y ejecutar movimientos precisos. Su límite actual sigue siendo la destreza social y emocional. Pero en una cinta de paquetes, eso no hace falta. Y Figure AI acaba de demostrarlo durante 200 horas seguidas.

