Patriotas dejó escapar una victoria clave en casa.
Patriotas Boyacá dejó escapar una victoria que parecía asegurada y terminó empatando 3-3 frente a Boca Juniors de Cali en el estadio La Independencia de Tunja, en un partido vibrante que dejó sensaciones encontradas para el equipo local.
El conjunto boyacense inició con determinación y logró abrir el marcador al minuto 17 con un sólido cabezazo de Michael Gómez, desatando la ilusión en la tribuna. Sin embargo, la respuesta del visitante no se hizo esperar. Boca Juniors de Cali encontró espacios en la defensa y logró primero el empate y luego la remontada parcial, aprovechando errores en la zaga local.
Antes del descanso, Patriotas reaccionó gracias a Kevin Álvarez, quien desde el punto penal puso el 2-2, devolviendo la esperanza a los dirigidos por Carlos Giraldo. Para la segunda mitad, el equipo mantuvo la intensidad ofensiva y volvió a tomar la ventaja con un nuevo tanto de Álvarez, que firmó su doblete y se consolidó como la gran figura del compromiso.
Durante varios minutos, Patriotas controló el juego, generó opciones claras y parecía encaminado a sumar tres puntos fundamentales en la tabla. No obstante, la falta de contundencia para cerrar el partido y algunos errores individuales terminaron pasando factura.
Al minuto 85, en una jugada desafortunada, el arquero Jorge Amaya cometió un error en salida que fue bien aprovechado por Pablo Urrutia, quien decretó el empate definitivo. El gol cayó como un balde de agua fría para el equipo local, que veía cómo se escapaba una victoria clave en los últimos instantes.
Más allá del resultado, el partido dejó en evidencia dos caras de Patriotas: un equipo con capacidad ofensiva, insistente y con variantes en ataque, pero con serias dificultades en defensa y en la gestión de los momentos clave del juego.
Con este empate, Patriotas se ubica en la casilla 11 con 11 puntos, quedando momentáneamente fuera del grupo de los ocho clasificados. La urgencia por sumar se hace cada vez más evidente en una fase decisiva del torneo.
El próximo reto será este jueves, cuando visite a Independiente Yumbo a las 6:00 p. m., en un duelo que se perfila como determinante para sus aspiraciones. El margen de error se reduce y el equipo está obligado a corregir fallas si quiere mantenerse en la pelea.
El empate en Tunja deja una lección clara: en el fútbol, dominar no siempre es suficiente, y cada detalle puede marcar la diferencia entre celebrar o lamentar.

