La posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de la República de Colombia, celebrada de forma inédita en la ciudad de Cali, ha generado una profunda satisfacción bajo las consignas de orden y democracia.
Los gremios sociales y productivos respaldan sus anuncios de congelar el gasto público, eliminar el impuesto al patrimonio, incentivar la inversión y retomar proyectos de exploración de hidrocarburos y fracking responsable.



