La situación hídrica de la región continúa deteriorándose a un ritmo alarmante. En apenas una semana, los principales embalses que abastecen a Bogotá y municipios de Cundinamarca registraron descensos significativos que encienden todas las alarmas sobre una posible crisis de abastecimiento.
El sistema Chingaza, que pasó de 69.16% el 1 de enero a 67.68% al 6 de enero, evidencia una tendencia descendente sostenida que preocupa profundamente a las autoridades. El agregado norte descendió de 62.69% a 62.36%, y el agregado sur cayó de 87.85% a 86.62% en el mismo periodo.
El director de la CAR, Alfred Ballesteros, manifestó su profunda preocupación: «Desafortunadamente, nos encontramos con unos niveles muy bajos en el río Bogotá, especialmente a la altura del municipio de Cajicá. Se presentan reportes de desabastecimiento de recursos hídricos».
Este descenso acelerado recuerda la crisis de 2024, cuando Bogotá estuvo al borde del racionamiento de agua. Aunque los niveles actuales son superiores al crítico 47.12% registrado entonces, la velocidad del descenso genera inquietud. Solo en la última semana de diciembre, Chingaza perdió casi 2.6 puntos, y continúa bajando en enero.
Las proyecciones climáticas no son alentadoras. El Ideam prevé condiciones de precipitación variables con déficits en zonas de Cundinamarca, reduciendo entre 10% y 30% las lluvias respecto a valores históricos. Además, se esperan anomalías positivas de temperatura de hasta 1.5°C, incrementando la evapotranspiración y agravando el déficit hídrico.
Ante este panorama, la CAR convocó reuniones de emergencia con alcaldes de Cajicá, Sopó, Zipaquirá y Tocancipá para revisar acciones inmediatas. La entidad proyecta revisar concesiones de agua, hacer seguimiento riguroso al cumplimiento de planes de uso eficiente, proteger páramos y realizar campañas masivas sobre cuidado del recurso.
La Gobernación anunció una inversión histórica de $135 mil millones para recuperar el embalse del Neusa mediante extracción de sedimentos acumulados, permitiendo recuperar tres millones de metros cúbicos de capacidad y restaurar 40 hectáreas con especies nativas.

