Las entidades encargadas de la gestión hídrica continúan monitoreando el comportamiento de embalses, ríos y reservorios ante la posibilidad de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.
Durante este tipo de eventos climáticos suele registrarse una disminución de los niveles de agua debido a la reducción de lluvias y al incremento de las temperaturas.
La situación preocupa especialmente en regiones donde los sistemas de abastecimiento dependen directamente de fuentes superficiales que pueden verse afectadas por largos períodos secos.
Las autoridades han insistido en la importancia de promover el ahorro de agua y fortalecer las estrategias de conservación para garantizar el suministro a la población.

