El nivel de embalses en Colombia continúa generando preocupación entre autoridades y expertos del sector energético ante la llegada del fenómeno de El Niño prevista para la segunda mitad de 2026. Los datos oficiales indican que el almacenamiento de agua permanece por debajo del nivel recomendado para afrontar un periodo prolongado de sequía y garantizar la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
Al cierre de mayo de 2026, los embalses alcanzaron un nivel agregado de 66,38 %, apenas 2,35 puntos porcentuales por encima del registro de abril. Sin embargo, especialistas señalan que el país debería llegar al menos al 80 % de capacidad antes de agosto para reducir los riesgos asociados al fenómeno climático.
Los aportes hídricos durante mayo representaron solo el 72,26 % del promedio histórico, reflejando una disminución considerable en la disponibilidad del recurso. Además, de los 23 principales embalses del país, 14 se encuentran por debajo del umbral recomendado y 10 no superan el 70 % de su capacidad.
Antioquia continúa siendo la región con mayor aporte a la red eléctrica nacional, con el 46,33 %, seguida de la Región Central, Oriente, Valle, Caldas y Caribe. La generación energética sigue dependiendo principalmente de fuentes hidráulicas, aunque las plantas térmicas han ganado relevancia ante la reducción de reservas de agua.
Frente a este panorama, la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgén) propuso aumentar el uso de plantas térmicas para preservar los embalses. No obstante, el Gobierno advirtió que esta medida podría provocar incrementos en las tarifas eléctricas debido al mayor costo de generación con gas y carbón.
Expertos del sector alertan que, si persiste la baja pluviometría, Colombia podría enfrentar restricciones en el suministro eléctrico y una mayor presión sobre los precios de la energía durante los próximos meses.


