El Gobierno Nacional oficializó la eliminación de la prima especial que recibían los congresistas, poniendo fin a uno de los beneficios salariales más cuestionados por la opinión pública y marcando un cambio significativo en el esquema de remuneración del poder legislativo.
La decisión quedó en firme tras la expedición del acto administrativo correspondiente, con el cual se suprime este pago adicional que durante años incrementó los ingresos de los parlamentarios por encima de otros funcionarios del Estado. Según el Ejecutivo, la medida busca alinear los salarios del Congreso con la realidad fiscal del país y fortalecer la legitimidad institucional.

