Elecciones vacías

Chucho Martinez

Terminan unas elecciones, pero comienza el cambio en el mapa político, no tanto por las ausentes propuestas para modificar el sistema sino porque el modelo electoral tradicional está haciendo aguas y dando espacio a expresiones políticas renovadoras.

El modelo vertical, presidencialista y personalista no ha dado paso a la democracia participativa porque el negocio está en la democracia representativa y delegataria de la voluntad ciudadana. De Igual manera, la descentralización diversificó la corrupción y la mediocridad en los gobiernos regionales y municipales –salvo excepciones- para imponer la “contratocracia” direccionada por políticos regionales.

No puede haber democracia política si no hay democracia social y no hay democracia social si no hay democracia económica. Pero en el país se ha impuesto la plutocracia, el poder de quienes “invierten” dinero para ganar elecciones. Como nunca se ha visto a candidatos de los partidos tradicionales compensar su debilidad ideológica y política repartiendo dinero o ejerciendo presiones indebidas sobre el electorado. El maestro Carlos Gaviria advertía que quien paga por llegar llega para robar, lo cual es un secreto a voces que todos conocen pero que nadie se atreve a denunciar por miedo a enfrentarse a una cultura mafiosa prevalente que no permite la crítica.

 

«Quien paga por llegar llega para robar, lo cual es un secreto a voces que todos conocen pero que nadie se atreve a denunciar por miedo a enfrentarse a una cultura mafiosa prevalente que no permite la crítica».

 

Hace rato los partidos perdieron su identidad ideológica porque la mecánica electoral de la ambición personal obliga a aliarse hasta con el diablo que paga más. La ausencia del Estado ha sido sustituida por los políticos que tramitan las necesidades personales y sociales de las comunidades. Se eligen los más hábiles para pescar votos y no los más virtuosos como lo predicara Platón en su obra la República.

Pero no todo está perdido, se espera que el reciente levantamiento social se exprese en las próximas elecciones porque hay una nueva cultura ciudadana más informada, crítica y propositiva que poco o nada cree en las elecciones pero que está enojada con la forma de gobernarnos.

Alguien tiene que canalizar la crítica a la corrupción, la desigualdad, la pobreza, la inseguridad, la violencia, el alto costo de vida, el desempleo, la informalidad, el desgobierno y el deterioro del medio ambiente. Inexorablemente, el péndulo se desplaza hacia el Pacto Histórico. Yo votaré por Ivonne Quiñones a la Cámara por Pacto Histórico con el 103, una mujer inteligente, afro y valiente.

Por: Chucho Martínez