Israel se prepara para unas elecciones parlamentarias que podrían redefinir el futuro político del país y el liderazgo de uno de los dirigentes más influyentes y polémicos de las últimas décadas: Benjamin Netanyahu. Aunque el primer ministro sigue siendo una de las figuras más fuertes de la política israelí, diversos factores han incrementado las dudas sobre su capacidad para mantenerse en el poder.
Las próximas elecciones, previstas para el 27 de octubre de 2026, serán las primeras desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y las posteriores guerras en Gaza, Líbano e Irán. El contexto de seguridad y las profundas divisiones internas convierten estos comicios en uno de los momentos políticos más importantes de la historia reciente de Israel.
Un líder que ha dominado la política israelí
Benjamin Netanyahu, líder del partido Likud, es el primer ministro más longevo de la historia de Israel. Su carrera política ha estado marcada por una fuerte postura en materia de seguridad, una estrecha relación con Estados Unidos y una gran capacidad para sobrevivir a crisis políticas que habrían acabado con otros líderes.
Después de perder el poder en 2021, Netanyahu regresó al cargo tras las elecciones de 2022 al frente de una coalición integrada por partidos nacionalistas y religiosos de derecha y extrema derecha. Sin embargo, su actual mandato ha estado acompañado de importantes controversias.
El impacto de la guerra y el desgaste político
Los ataques de Hamás en octubre de 2023 representaron un duro golpe para la imagen de Netanyahu. Durante años, el mandatario había construido su reputación política alrededor de la promesa de garantizar la seguridad del país.
Sin embargo, el hecho de que el mayor ataque contra territorio israelí en décadas ocurriera bajo su gobierno provocó fuertes críticas por parte de sectores de la oposición y de una parte importante de la sociedad israelí. Diversas encuestas muestran una caída en la confianza pública hacia el gobierno y un aumento del respaldo hacia figuras opositoras como el ex primer ministro Naftali Bennett.
A ello se suma el cansancio social derivado de una guerra prolongada, el alto número de víctimas y el debate interno sobre el manejo del conflicto en Gaza.
Las divisiones dentro de Israel
Antes incluso de la guerra, Israel atravesaba una profunda crisis política debido al intento del gobierno de impulsar una reforma judicial que, según sus críticos, debilitaba la independencia del Tribunal Supremo.
Las protestas masivas contra dicha reforma movilizaron durante meses a cientos de miles de personas y evidenciaron una fuerte polarización social. En las últimas semanas, además, el gobierno ha sido acusado de abrir una nueva crisis institucional al desafiar decisiones del Tribunal Supremo, aumentando las preocupaciones sobre el estado de la democracia israelí.
Al mismo tiempo, la expansión de asentamientos en Cisjordania y las críticas internacionales hacia las políticas del gobierno han incrementado la presión diplomática sobre Netanyahu.
¿Qué dicen las encuestas?
Los sondeos más recientes indican que la coalición gobernante podría perder la mayoría parlamentaria en la Knéset, el Parlamento israelí.
No obstante, el panorama sigue siendo incierto. El sistema político israelí está altamente fragmentado y formar un gobierno suele requerir complejas negociaciones entre múltiples partidos. Incluso si el bloque de Netanyahu pierde escaños, la oposición todavía enfrenta dificultades para construir una mayoría estable.
La posible alianza entre líderes opositores, como Naftali Bennett y Yair Lapid, busca precisamente consolidar una alternativa capaz de desplazar al actual primer ministro.
Los procesos judiciales siguen siendo un factor clave
Otro elemento que pesa sobre el futuro político de Netanyahu son los procesos judiciales por corrupción que enfrenta desde hace varios años.
El primer ministro ha negado reiteradamente todas las acusaciones y asegura ser víctima de una persecución política. Sin embargo, sus críticos consideran que su permanencia en el poder también responde al interés de mantener influencia política mientras continúan los procedimientos judiciales.
¿Puede Netanyahu volver a sobrevivir políticamente?
A lo largo de su carrera, Netanyahu ha demostrado una notable capacidad de recuperación política. Ha superado elecciones repetidas, divisiones internas, investigaciones judiciales y crisis de seguridad.
Por ello, aunque las encuestas actuales muestran un escenario desfavorable para su coalición, muchos analistas consideran prematuro dar por terminada su carrera política.
Las elecciones de octubre se perfilan como un referéndum sobre su liderazgo, la gestión de la guerra y el rumbo que debe tomar Israel en un contexto de alta tensión regional e incertidumbre interna. El resultado podría abrir una nueva etapa política en el país o confirmar, una vez más, la capacidad de supervivencia de uno de los líderes más influyentes de Medio Oriente.

