Nadie se lo esperaba. Fue dramático e impactante. La coalición de izquierda Nuevo Frente Popular obtuvo una sorprendente victoria en la segunda vuelta de las elecciones parlamentarias en Francia.
El tan vaticinado triunfo del partido de extrema derecha Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés) liderado por Marine Le Pen no sólo no se dio, sino que quedó relegada a un tercer lugar.
La coalición centrista del presidente Emmanuel Macron también tuvo una recuperación con la que logró obtener la segunda cantidad de escaños.
Pero ninguna de estas agrupaciones políticas alcanzó la mayoría absoluta de 289 escaños de los 577 en el Parlamento.
“El presidente debe convocar al Nuevo Frente Popular a gobernar”, declaró Mélechon ante sus simpatizantes en la plaza Stalingrado, insistiendo en que Macron debía reconocer que él y su colación habían sido derrotados.
Esta fue la segunda vuelta de unas elecciones parlamentarias anticipadas que Macron convocó repentinamente hace un mes, tras la victoria de RN en las elecciones europeas del 9 de junio.

