Las elecciones generales de Costa Rica celebradas el domingo 1° de febrero de 2026 arrojaron un resultado decisivo en primera vuelta, con la candidata Laura Fernández, del partido Partido Pueblo Soberano (PPSO), convirtiéndose en la presidenta electa del país centroamericano.
Según los datos provisionales del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Fernández obtuvo cerca del 48 % de los votos, superando con claridad el umbral mínimo del 40 % requerido para evitar una segunda vuelta electoral. Su rival más cercano, el economista Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional, quedó en segundo lugar con alrededor del 33 % de los votos.
Con más de 3,7 millones de personas habilitadas para votar, la jornada transcurrió con alta participación y sin incidentes mayores reportados durante el cierre de las votaciones y el conteo inicial de votos.
La victoria de Fernández marca un triunfo significativo para el partido oficialista y representa un giro político para el país, ya que se espera que implemente políticas enfocadas en la seguridad ciudadana y el orden público, dos de los temas centrales de su campaña.
Además de elegir presidente y vicepresidentes, los costarricenses renovaron los 57 escaños de la Asamblea Legislativa. La facción de Fernández también obtuvo una mayoría importante en el Congreso, lo que le permitirá impulsar su agenda legislativa durante el próximo periodo de gobierno.
Distintas personalidades políticas de la región han felicitado a Fernández por su victoria, destacando la importancia de la estabilidad democrática en Centroamérica en medio de un contexto de desafíos compartidos en materia de seguridad y desarrollo económico.




