Sin saber que iba a ser su última presentación de su brillante y laureada carrera artística, Darío Gómez, estuvo hace dos semanas en Santacruz-Guachavez, departamento de Nariño.
Esa noche, en el marco de las fiestas de la Virgen de La Visitación, el Rey del Despecho, deleitó a miles de personas, con sus grandes éxitos, entre los cuales naturalmente no podía faltar “Nadie es eterno en el mundo”.
Como todas, la suya fue una actuación inolvidable, la cual se vio enriquecida por un hermoso hecho, que puso en evidencia la sencillez del cantante y su permanente deseo de ayudar a surgir a quienes querían seguir sus pasos en el ámbito de la música.
Sucede que en Santacruz-Guachavez, vive un joven humilde de 22 años de edad, quien además de ser un gran admirador de Darío Gómez, posee una voz idéntica a la del recién desaparecido cantante, por lo que interpreta de manera excelente sus diferentes temas.
Miguel Morales, como se llama, al enterarse de que Darío Gómez, iba a cantar en Santacruz, le pidió al alcalde, Mario Anamá, la oportunidad de estar en la tarima al lado de su ídolo. Así se hizo y el reconocido cantante al escucharlo quedó gratamente sorprendido de su talento musical.
“Miguel, no vayas a bajar la guardia. Eres un gran profesional y tienes que salir adelante”, le expresó en medio de los aplausos de la gente, el afamado artista que hoy será sepultado en Medellín.
Así, en esa noche alegre de las fiestas del municipio nariñense de Santacruz-Guachavez, Darío Gómez le dejó como herencia a un joven, la recomendación de que siga adelante en su propósito de convertirse en un gran cantante.
Fue el último consejo del afamado artista, aquí en el departamento de Nariño, a un muchacho que busca seguir sus pasos, puesto que días después, el pasado 26 de julio, “El Rey del Despecho”, como lo dice una de sus canciones le dijo “Adiós a la vida” de manera inesperada, puesto que no presentaba problemas recientes en su salud y le dio la razón al himno de toda su vida, “Nadie es eterno en el mundo”.
Esperamos por medio de uno de sus allegados, Cristian Yamith Quenoran, quien nos contó la historia de esa noche mágica, mientras me transportaba en su taxi a DIARIO DEL SUR, conocer y escuchar cantar a Miguel y pedirle que siga al pie de la letra la recomendación que le dio Darío de no bajar la guardia y seguir cultivando el arte musical. Es lo que él hubiera querido en su permanente afán de ayudar a los demás; así que joven Miguel Morales, a seguir cantando, mientras nosotros para “Sobrevivir” a esta pena, nos tomamos un “Guaro” …
Por: JORGE HERNANDO CARVAJAL PÉREZ




