El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al Valle del Cauca dejó un panorama devastador en la región. Más de 6.000 hogares se perdieron y la cifra de muertes, sin contar Cali, ya supera las 50 personas. El impacto fue generalizado: todos los municipios del departamento reportaron algún tipo de afectación, con localidades que registran hasta el 80 % de sus viviendas reducidas a escombros. La Gobernación Departamental ha realizado recorridos para evaluar los daños, pero aún no existe un consolidado oficial de las afectaciones por municipio.
El norte del Valle resultó ser el sector más golpeado, debido a su cercanía con el epicentro del sismo, ubicado en San José del Palmar, Chocó. Municipios como El Cairo, Ulloa, Toro, Alcalá, Argelia, Ansermanuevo, Roldanillo, Zarzal, Trujillo y Buenaventura reportaron daños severos. En El Cairo, el 80 % del casco urbano colapsó, mientras que en El Águila se contabilizaron 1.200 personas heridas, una víctima fatal y 520 edificaciones destruidas, incluyendo el hospital.
La situación de la infraestructura hospitalaria es crítica. Según María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle, tres hospitales —El Águila, Roldanillo y La Victoria— están en muy malas condiciones, y todos los demás presentan algún nivel de afectación. En Roldanillo se reportaron 112 personas heridas, dos fallecidas y 1.300 edificaciones colapsadas o dañadas. En La Victoria, aunque no hubo víctimas mortales, se registraron 615 edificaciones afectadas y más de 470 damnificados, con 70 personas que requieren reubicación inmediata.
Zarzal reportó 830 edificaciones comprometidas, mientras que Palmira sufrió daños en 232 estructuras de su casco urbano. Estos datos reflejan la magnitud del desastre y la necesidad urgente de un plan de recuperación integral.

