Desde el mágico y místico Sapuyes, conocido como el “pueblo de las brujas”, emerge una voz joven, rebelde y profundamente conectada con la tierra: Ángela Bárcenas, una artista de 21 años que está transformando la música nariñense a través de su banda Guamuca.
Guamuca no es solo un nombre; es una declaración de principios. La palabra hace referencia a una planta sagrada de flores rojas, conocida como floripondia roja, que en la tradición popular se considera curativa y espiritual. Para Ángela y su grupo, Guamuca es eso: medicina para el alma.
Con una fusión innovadora de rock alternativo y música autóctona de Nariño, Guamuca mezcla guitarras eléctricas con sonidos de quenas, zampoñas, vientos andinos y requintos, creando una experiencia sonora que bebe del pasado y se proyecta hacia el futuro.
Ángela alterna su carrera musical con el estudio de Medicina Veterinaria, en una vida que reconoce como difícil de equilibrar, pero que no quiere separar. “La música no es solo crear, es sentir y transmitir”, afirma. Y lo demuestra en su más reciente producción, una canción titulada “Canto e Quinde”, donde se mezcla lo espiritual, lo cultural y lo mágico de su tierra.
Con cinco años de trabajo musical, esta joven vocalista se ha entregado a un proyecto que implica esfuerzo, pasión y una identidad firme. Su propuesta no solo busca gustar, sino sanar, conmover y representar una Nariño que suena distinto, pero que sigue siendo profundamente suyo.
Ángela Bárcenas es, sin duda, una voz que merece ser escuchada. Su ruta está marcada: es artística, rebelde y profundamente nariñense.

