El Putumayo merece respeto

Juan David Galviz Eraso

Como nariñense y un visitante permanente al hermoso departamento de Putumayo, me causa total indignación el olvido en el que se encuentra esta región precisamente por la vía que conduce desde su capital Mocoa hasta el municipio de San Francisco. Es una vergüenza histórica que este departamento con todo el potencial turístico, económico, social y con la calidez humana de su gente tenga una carretera en esas condiciones.

La construcción de la variante entre Mocoa y San Francisco es una utopía ya que, según la comunidad, este proyecto se encuentra detenido sin ninguna esperanza para ser entregada, dejando así el denominado Trampolín de la Muerte como la única alternativa para visitar aquella región tan hermosa del Medio y Bajo Putumayo.

El trayecto que conecta a San Francisco con Mocoa generalmente tiene unas tres horas de distancia y un camino demasiado corto en referencia a los kilómetros, pero lamentablemente el camino tiene muchos muertos y un sinfín de accidentes que acabaron con los sueños y esperanzas de centenares de familias. Ante ello, es importante que este único trayecto sea adecuado para potenciar la economía de estas regiones.

Otro punto aparte merece el olvido de las autoridades departamentales y nacionales con esta carretera, teniendo en cuenta que se han invertido recursos, algunas veces de manera populista, pero estos no se ven reflejados en esta obra la cual aparentemente está detenida por falta de dineros. Ante ello es preciso que en condición de ciudadano y un enamorado de esta región extienda un enérgico llamado a las autoridades para que le presten atención a esta problemática la cual sufre el departamento del Putumayo.

A diferencia del “Camino de la Muerte” en Bolivia, otra carretera que tiene un sinfín de muertes sobre su camino, el denominado Trampolín de la Muerte es la única alternativa que tiene la comunidad para trasladarse desde el Alto hacia el Medio Putumayo y viceversa.

Ante ello, tras mi última visita a Mocoa reflexionaba sobre lo placentero que fuese tener una carretera a la altura del departamento, en donde podamos desplazarnos desde Pasto a Mocoa como un sitio turístico todos los fines de semana a tan solo aproximadamente 3 horas y media de distancia. Al final esto será una utopía hasta dentro de unos 10 años en donde se podrían ver algunos resultados.

En memoria de todos aquellos que fallecieron en esta carretera por la negligencia y olvido de las autoridades, esperamos que se adecue la vía en las condiciones que se merece y se respete a esta linda región que ha cautivado a propios y turistas, el departamento del Putumayo.

Por: Juan David Galviz Eraso