Luis Gutiérrez, gerente.

El Puerto Azul una apuesta por el empleo y la paz territorial en el Pacífico nariñense

En un hecho que genera gran expectativa para el país, el puerto de Tumaco fue designado recientemente como el primer Puerto Azul de Colombia, una iniciativa que trasciende la infraestructura marítima convencional para convertirse en un símbolo de transformación sostenible, dignidad económica y construcción de paz territorial.

Así lo expresó con entusiasmo el gerente de la Cooperativa de Pescadores Artesanales de San Juan de la Costa, Luis Alberto Gutiérrez, quien destacó los beneficios y expectativas que este proyecto genera para las comunidades pesqueras del Pacífico colombiano.

 “Nos encontramos contentos y con grandes expectativas. Esta transformación del puerto no solo nos abre una ventana al mundo, sino que nos da la posibilidad de avanzar hacia un modelo que respeta el océano, valora nuestro trabajo y genera nuevas oportunidades de vida digna”, manifestó Gutiérrez.

Expectativa

El concepto de Puerto Azul no se limita a una modernización física del puerto, sino que propone un nuevo paradigma en el uso y gestión de los recursos marítimos. Se trata de una apuesta por la sostenibilidad integral que contempla tres dimensiones fundamentales: social, económica y ambiental.

En el ámbito social, el Puerto Azul busca empoderar a las comunidades pesqueras artesanales, muchas de las cuales han vivido históricamente en condiciones de marginalidad y conflicto. A través de programas de capacitación, acceso equitativo a recursos y fortalecimiento de la organización comunitaria, se pretende promover el trabajo digno, la equidad de género y la cohesión territorial.

“Las cooperativas de pescadores y concheras, que durante años hemos luchado por visibilidad y condiciones justas, ahora vemos una verdadera oportunidad de transformación. Este proyecto es también una forma de construir paz desde el mar”, agregó Gutiérrez.

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Respaldo

Desde la perspectiva económica, el Puerto Azul de Tumaco se proyecta como un generador de miles de empleos directos e indirectos, tanto en el sector pesquero como en áreas relacionadas como el ecoturismo, la logística portuaria sostenible y la acuicultura responsable. Este modelo permitirá a las comunidades costeras acceder a nuevos mercados, mejorar sus ingresos y diversificar sus fuentes de subsistencia.

“La economía local se fortalecerá considerablemente. Se trata de una inyección de vida para los municipios costeros, donde cada nuevo puesto de trabajo representa una familia con esperanza de futuro”, enfatizó el gerente de la cooperativa.

El proyecto, que cuenta con respaldo del Gobierno Nacional, organismos internacionales y actores locales, se encuentra en su fase inicial, pero ya comienza a generar esperanza en las costas del Pacífico.