El presidente Gustavo Petro defendió su política de transición energética y su decisión de no avanzar en nuevas exploraciones de gas, respondiendo a críticas del profesor e investigador Camilo Prieto. El debate gira en torno a los posibles efectos de esta medida sobre la economía, especialmente en el precio de los alimentos.
Petro argumentó que la dependencia histórica de Colombia de los hidrocarburos ha generado lo que se conoce como la enfermedad holandesa, un fenómeno en el que la explotación intensiva de recursos naturales termina debilitando otros sectores productivos, como la agricultura y la industria. Según su visión, esta especialización ha limitado el desarrollo del campo colombiano y ha incrementado la dependencia de importaciones.
El mandatario sostuvo que el país cuenta con aproximadamente 15 millones de hectáreas fértiles sin uso productivo, lo cual explica en parte los altos precios de los alimentos, la baja producción nacional y la falta de soberanía alimentaria. En ese sentido, insistió en que el problema no radica en la falta de exploración de gas, sino en la estructura económica que ha relegado el agro.
Además, Petro vinculó la inflación de alimentos con factores más amplios como la crisis climática, el uso de combustibles fósiles y la concentración de la tierra. Desde su perspectiva, estos elementos son los verdaderos responsables del encarecimiento de la canasta básica, más allá de las decisiones recientes en materia energética.
También criticó las inversiones en exploraciones petroleras fallidas, señalando que se han perdido “miles de millones de dólares” que podrían haberse destinado a la reforma agraria y al fortalecimiento del sector agrícola.
Como alternativa, el presidente propuso una transformación estructural del modelo económico colombiano. Entre sus planteamientos se destacan:
- Impulsar la producción nacional de alimentos para reducir la dependencia de importaciones
- Evaluar el aumento de aranceles a productos como el maíz importado
- Implementar subsidios directos al sector agrícola
- Promover el desarrollo rural como eje económico
En el frente energético, Petro planteó una visión de largo plazo en la que Colombia podría convertirse en exportador de energías limpias, incluso hacia países como Estados Unidos, reemplazando progresivamente exportaciones tradicionales como el carbón y el petróleo.
En conclusión, el presidente defendió que la transición energética no solo es una necesidad ambiental, sino también una oportunidad económica para diversificar la producción, fortalecer el agro y reducir las desigualdades estructurales del país. Su postura plantea un cambio profundo en el modelo de desarrollo, pasando de la dependencia extractiva a una economía basada en la sostenibilidad y la producción interna.




