La semana cierra para los mercados financieros colombianos con una combinación de indicadores que los analistas califican como positiva para el país, aunque con matices importantes que conviene entender antes de celebrar. El petróleo WTI, la referencia del crudo colombiano, cotizaba este viernes según los datos de Colombia.com en 85,69 dólares por barril, un nivel significativamente más alto que los 72 dólares de comienzos de semana y que refleja un repunte de las tensiones en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán en las últimas 48 horas. El café colombiano, por su parte, escaló a 3,41 dólares la libra, su nivel más alto desde que comenzó la semana y uno de los precios más elevados de los últimos años para el grano que es orgullo nacional. Y el índice Colcap cerró la jornada del jueves en 22.220,50 puntos, en una semana de recuperación notable tras las caídas de la semana anterior.
El repunte del petróleo a 85,69 dólares tiene una explicación geopolítica que los analistas del mercado energético rastrean con cuidado. Las noticias de los últimos dos días desde el Golfo Pérsico indican que las negociaciones de cese al fuego entre las partes del conflicto iraní no han avanzado y que las amenazas de Teherán sobre el Estrecho de Ormuz volvieron a escalar verbalmente, lo que genera inmediatamente una prima de riesgo en el precio del crudo. En el mercado colombiano, el movimiento del WTI tiene implicaciones directas para Ecopetrol, cuyas acciones en la Bolsa de Valores de Colombia se benefician de precios más altos del crudo, y para las finanzas del gobierno nacional, que depende significativamente de los dividendos y los impuestos de la empresa para financiar su presupuesto.
El euro cotizó este jueves a 4.538,26 pesos, una cifra que refleja la debilidad relativa del peso colombiano frente a las monedas europeas en un contexto de alta volatilidad global. La tasa de interés del Banco de la República se mantiene en el 10,25 por ciento, y la DTF, la tasa de captación promedio del sistema financiero colombiano, está en 9,79 por ciento. Estos datos muestran que el Banco de la República continúa su ciclo de reducción gradual de las tasas de interés desde el pico histórico del 13,25 por ciento de 2023, un proceso que beneficia a los deudores hipotecarios, a los empresarios que necesitan crédito y a los hogares que tienen tarjetas de crédito o préstamos de consumo, pero que avanza con cautela para no generar inflación adicional.
El café a 3,41 dólares la libra es quizás el indicador más celebrado por los colombianos del campo esta semana. El precio acumula varios meses por encima del umbral de los tres dólares que los caficultores consideran el nivel mínimo de rentabilidad, y los niveles actuales permiten a las fincas cafeteleras del Eje Cafetero, Huila, Nariño, Cauca y Antioquia operar con márgenes de ganancia que no recordaban desde hace varios años. La Federación Nacional de Cafeteros ha aprovechado esta coyuntura para acelerar el programa de renovación de cafetales, que busca reemplazar las plantas viejas con variedades más productivas y resistentes a las enfermedades, y para fortalecer los programas de asistencia técnica a los productores más pequeños que históricamente han tenido menos acceso a los beneficios de los precios altos.
El Colcap en 22.220,50 puntos al cierre del jueves es un número que requiere contexto histórico para ser apreciado correctamente. El índice llegó a caer por debajo de los 20.000 puntos durante los momentos de mayor pánico geopolítico de las últimas semanas, y su recuperación a los niveles actuales refleja tanto la moderación de las tensiones en el mercado energético como la mejora en las expectativas macroeconómicas colombianas después del dato de inflación de Estados Unidos del martes. Las acciones de Ecopetrol, Bancolombia, Grupo Nutresa, Cementos Argos y las demás empresas del índice han recuperado terreno de manera generalizada, aunque los analistas advierten que la volatilidad del mercado seguirá siendo elevada mientras el conflicto iraní no tenga una resolución clara.
La tasa de usura del 25,52 por ciento para el mes de marzo de 2026, publicada por la Superintendencia Financiera de Colombia, es un indicador que afecta directamente a los usuarios de tarjetas de crédito y a los tomadores de créditos de consumo en el país. La tasa de usura es el techo legal que los establecimientos de crédito pueden cobrar en Colombia, y su nivel actual, aunque inferior al pico del 2023, sigue siendo alto en términos históricos y restringe el acceso al crédito formal para los colombianos de menores ingresos que no pueden demostrar la capacidad de pago necesaria para acceder a tasas más bajas. Los economistas del Banco de la República proyectan que la tasa de usura continuará bajando gradualmente en los próximos trimestres a medida que la tasa de referencia del banco central siga reduciéndose.
La perspectiva económica para Colombia en el cierre de esta semana del 9 al 13 de marzo es, en términos generales, la de un país que está navegando con más estabilidad de la que los titulares de las últimas semanas sugerirían. El petróleo caro beneficia las exportaciones y los ingresos fiscales. El café en máximos históricos beneficia a cientos de miles de familias campesinas. El dólar en niveles manejables reduce la presión inflacionaria sobre los bienes importados. Y el mercado bursátil en recuperación refleja la confianza de los inversionistas en la solidez de las principales empresas colombianas. Los riesgos siguen presentes: el conflicto iraní, las tasas de interés todavía elevadas y la incertidumbre política del año electoral. Pero el balance de la semana, para la economía colombiana, cierra con más verde que rojo.



