El Departamento de Defensa de Estados Unidos presentó un nuevo documento de estrategia militar (la National Defense Strategy) en el que se hace un cambio importante en la política hacia Corea del Norte. Principales puntos del anuncio: Estados Unidos planea tener un papel “más limitado” en la disuasión de Corea del Norte. La responsabilidad principal para enfrentar la amenaza de Corea del Norte recaerá en Corea del Sur, que ha incrementado su presupuesto de defensa y fortalece sus propias fuerzas. Esto podría incluir una reducción de tropas estadounidenses en la península coreana, donde actualmente están desplegados unos 28,500 soldados. La estrategia forma parte de un enfoque más amplio del Pentágono que prioriza la defensa del territorio de EE. UU. y pide a los aliados asumir más responsabilidades de seguridad regional.




