El programa Señal Investigativa presentó una investigación centrada en el pasado profesional del abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella, a partir de los testimonios de mujeres que denunciaron al pastor Álvaro Javier Gámez Torres por presuntos abusos sexuales y de la familia de Rosa Elvira Cely, cuyo caso dio origen a la ley que tipificó el feminicidio en Colombia.
La investigación expone cómo ambos casos, ocurridos en 2012 y considerados de gran impacto para la sociedad colombiana, han vuelto al debate público debido a la candidatura presidencial de De la Espriella. Según el reportaje, tanto las denunciantes del pastor Gámez como los familiares de Rosa Elvira Cely cuestionan la actuación que tuvo el abogado en sus respectivos procesos judiciales.
El caso del pastor Álvaro Javier Gámez
Uno de los ejes principales de la investigación es el proceso judicial contra el pastor Álvaro Javier Gámez Torres, líder de la Iglesia Salem en Pasto, Nariño.
En 2012, un grupo de 23 mujeres denunció al religioso por presuntos abusos sexuales. Las denunciantes afirmaron que el pastor habría utilizado su posición de autoridad espiritual para manipularlas psicológica y emocionalmente, aprovechándose de la confianza depositada en él dentro de la comunidad religiosa.
Según los testimonios recogidos por Señal Investigativa, existía un patrón de comportamiento en el cual la fe y las creencias religiosas eran utilizadas como mecanismos de control y sometimiento sobre las víctimas. Diversas organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres han señalado que los espacios religiosos no deben convertirse en escenarios de impunidad y que los casos de violencia sexual en estos contextos requieren un enfoque especial por parte de la justicia.
Las mujeres entrevistadas manifestaron que, además del sufrimiento derivado de los presuntos abusos, enfrentaron dificultades durante el proceso judicial. Aseguran que se sintieron revictimizadas por las estrategias utilizadas por la defensa del pastor.
Cuestionamientos a la actuación de De la Espriella
La investigación señala que Abelardo de la Espriella asumió la defensa jurídica de Gámez Torres y que durante el proceso cuestionó la credibilidad de las denunciantes.
Las mujeres entrevistadas afirmaron que fueron calificadas con expresiones despectivas y que su integridad moral fue puesta en duda durante las audiencias judiciales. Según ellas, estas actuaciones les causaron un daño adicional al que ya habían sufrido como consecuencia de los hechos denunciados.
Por esa razón, las víctimas manifestaron su rechazo a la candidatura presidencial de De la Espriella. Consideran que la manera en que fueron tratadas durante el proceso judicial resulta incompatible con la imagen pública que actualmente proyecta el candidato en temas relacionados con la defensa de las mujeres y los derechos humanos.
Para ellas, resulta contradictorio que una persona a quien acusan de haber contribuido a su revictimización aspire ahora a ocupar la Presidencia de la República.
El caso Rosa Elvira Cely
La segunda parte de la investigación se centra en el feminicidio de Rosa Elvira Cely, uno de los crímenes más impactantes de la historia reciente de Colombia.
Su asesinato generó una profunda indignación nacional y motivó importantes cambios legales en la lucha contra la violencia de género. Como resultado de ese proceso se aprobó la llamada Ley Rosa Elvira Cely, una norma que convirtió el feminicidio en un delito autónomo dentro de la legislación colombiana.
Durante su campaña presidencial, Abelardo de la Espriella afirmó públicamente haber tenido un papel fundamental en la creación de dicha ley. Sin embargo, según la investigación, estas afirmaciones fueron rechazadas por quienes participaron directamente en la elaboración de la norma.
Desmentido sobre la autoría de la Ley de Feminicidio
La investigación recoge declaraciones de Isabel Agatón y de Adriana Cely.
Ambas aseguraron que De la Espriella no participó en la redacción, promoción ni aprobación de la ley.
Según explicaron, Isabel Agatón fue la autora principal de la iniciativa legislativa y trabajó junto con organizaciones de mujeres y colectivos sociales para impulsar el proyecto hasta su aprobación.
Por ello, calificaron como falsa cualquier afirmación que atribuya a De la Espriella la creación de la norma.
Denuncias de la familia de Rosa Elvira Cely
La investigación también recoge fuertes críticas de la familia de Rosa Elvira Cely hacia la actuación profesional de De la Espriella.
Adriana Cely afirmó que la relación con el abogado y su firma estuvo marcada por conflictos y desacuerdos que terminaron deteriorando completamente la confianza entre ambas partes.
Según su testimonio, la familia se sintió maltratada durante el proceso judicial y experimentó numerosas dificultades mientras el bufete los representaba.
La situación llegó a tal punto que decidieron romper unilateralmente todos los contratos con la firma jurídica y retirar los poderes otorgados para la representación legal.
Además, señalaron que tomaron esa decisión para impedir que el despacho continuara manejando aspectos relacionados con las reclamaciones económicas y los procesos de reparación derivados del feminicidio.
Posible decisión de la Corte Suprema
La investigación también informó que la Corte Suprema de Justicia estudia actualmente un recurso relacionado con el caso del pastor Gámez.
Según el reportaje, una eventual decisión podría tener importantes efectos en la jurisprudencia colombiana sobre violencia sexual, abuso de poder y manipulación en contextos religiosos.
Las denunciantes mantienen la expectativa de que el alto tribunal adopte una decisión que permita avanzar en el reconocimiento de sus derechos y en la protección de futuras víctimas.
Conclusión
La investigación de Señal Investigativa presenta testimonios y cuestionamientos provenientes de dos grupos de víctimas que tuvieron relación con procesos judiciales en los que participó Abelardo de la Espriella como abogado. Por un lado, las mujeres que denunciaron al pastor Álvaro Javier Gámez consideran que fueron revictimizadas durante el proceso judicial y rechazan la candidatura presidencial del abogado. Por otro, la familia de Rosa Elvira Cely y la abogada Isabel Agatón desmintieron que De la Espriella fuera autor de la Ley de Feminicidio y denunciaron problemas en la representación jurídica que recibieron por parte de su firma. El reportaje plantea interrogantes sobre la coherencia entre la trayectoria profesional del candidato y la imagen pública que actualmente proyecta durante su campaña presidencial.




