El Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, afirmó en el conversatorio sobre el ‘rol de los órganos de control en el rol presidencialista’ que su papel no es impedir que el poder sea ejercido, sino impedir que se desborde».
En el evento, celebrado durante la segunda jornada del Congreso Mundial de Derecho Constitucional que se desarrolla en la Universidad Externado en Bogotá, sostuvo que es necesario que los órganos de control «cuenten con los recursos y la autoridad para observar allí donde el poder preferiría no ser observado, que es en últimas la razón de ser de los órganos de control autónomos, que es la razón por la que en los sistemas presidencialistas de nuestro tiempo su fortalecimiento no es una opción, sino una condición de supervivencia para la propia democracia constitucional».
Eljach Pacheco resaltó que «los órganos de control ejercen el papel de mastil. Los excesos de poder no se corrigen solos (…) se necesita una mirada externa, sistemática, técnica y desprovista de cálculos políticos».
El jefe del Ministerio Público resaltó que estas entidades «no necesitan el respaldo de las urnas porque su autoridad reside en la Constitución que nos crea, las leyes que nos rigen y las garantías de imparcialidad con que ejercen su función».
De igual manera, el Procurador General detalló que la legitimidad de los órganos de control se sostiene en «tres pilares que conviene distinguir con precisión: la independencia funcional, la defensa del interés general y la protección de los derechos fundamentales de toda la ciudadanía».
«Quiero subrayar lo que me parece la enseñanza más urgente de nuestro tiempo (…) observamos un resurgimiento de tendencias que erosionan silenciosamente los controles institucionales, fenómenos frente a los cuales la fortaleza de una democracia constitucional no se mide por la amplitud de las facultades reconocidas por la Constitución a quien gobierna, sino por la capacidad efectiva de las instituciones para vigilar el ejercicio de esas facultades dentro de los límites del estado de derecho», concluyó Eljach Pacheco.




