El papa León XIV hizo un llamado contundente a la comunidad internacional y a la Iglesia a “no resignarse a la cultura del abuso y de la injusticia”, durante un mensaje en el que reflexionó sobre la violencia, la desigualdad y la vulneración de derechos en distintas partes del mundo.
En su intervención, el pontífice advirtió que normalizar el abuso —ya sea de poder, de conciencia o de carácter sexual— debilita el tejido social y contradice los valores fundamentales del Evangelio. Subrayó que el silencio y la indiferencia pueden convertir a las sociedades en cómplices de estas dinámicas, por lo que instó a denunciar, acompañar a las víctimas y promover entornos seguros.
Asimismo, enfatizó la necesidad de fortalecer la educación en el respeto, la justicia y la dignidad humana, especialmente entre las nuevas generaciones. “No podemos acostumbrarnos al dolor ajeno ni mirar hacia otro lado ante la injusticia”, expresó.
El mensaje también incluyó un llamado a las autoridades civiles y religiosas a actuar con transparencia y responsabilidad, garantizando procesos claros y medidas efectivas de prevención. Finalmente, pidió a los fieles mantener la esperanza y trabajar activamente por una cultura del cuidado, la legalidad y la solidaridad.




