El pacifico se encuentra en luto

El Pacífico colombiano se encuentra sumido en un dolor profundo tras el naufragio de
la motonave Susan, tragedia que arrebató la vida de Rosa Elena Flores, Simón
Sinisterra, la pequeña Isabela Sinisterra de apenas 7 años y el bebé Sael Cardona, de tan
solo 3 meses de nacido quienes se dirigían a Buenaventura. El mar, que tantas veces ha
sido sustento y camino, se convirtió en escenario de muerte y desgarro, dejando una
herida abierta en Buenaventura y en toda la región.
De acuerdo con la información preliminar, el siniestro habría ocurrido cuando la
embarcación impactó contra un tronco flotante, perdiendo estabilidad y hundiéndose en
cuestión de minutos. Lo que debía ser un recorrido rutinario se transformó en un
instante de horror, donde la fragilidad humana quedó expuesta frente a la fuerza
implacable del océano. La madrugada se tiñó de luto y el eco de la tragedia aún retumba
en la memoria colectiva.
Las autoridades acudieron al lugar, desplegando operativos de rescate y activando
protocolos de investigación. La Fiscalía y la Armada Nacional trabajan para esclarecer
las causas exactas del naufragio, mientras la comunidad exige respuestas y medidas que
eviten que el mar vuelva a convertirse en tumba. El levantamiento de los cuerpos,
realizado con solemnidad, fue acompañado por el silencio desgarrado de familiares y
vecinos, quienes vieron cómo la esperanza se ahogaba junto con sus seres queridos.