El Niño gana fuerza
El fenómeno de El Niño 2026 continúa fortaleciéndose y mantiene en alerta a las autoridades climáticas de Colombia. El IDEAM confirmó que las condiciones asociadas al fenómeno permanecen tanto en el océano Pacífico ecuatorial como en la atmósfera.
La actualización publicada el 10 de septiembre muestra un escenario especialmente llamativo. El organismo elevó al 75 % la probabilidad de que este evento alcance una intensidad superior a la de los registrados desde 1950. Además, existe una probabilidad superior al 90 % de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y el comienzo de 2027.
Este panorama obliga a mantener la atención sobre la evolución del clima en distintas regiones del país.
¿Qué efectos puede tener en Colombia?
El Niño modifica los patrones habituales de temperatura y precipitación. Sin embargo, sus efectos no son iguales en todo el territorio colombiano.
El IDEAM explica que el fenómeno puede reducir las lluvias en algunas regiones, aumentar las temperaturas y disminuir los niveles y caudales de determinados ríos. También puede incrementar las condiciones favorables para incendios de cobertura vegetal.
Por esa razón, las autoridades deben mantener el monitoreo y fortalecer las medidas de prevención, especialmente en zonas que puedan experimentar mayor déficit de lluvias.
Además, el impacto puede alcanzar sectores como la agricultura, el abastecimiento de agua y la generación de energía. La intensidad y duración de los efectos dependerán de la evolución del fenómeno y de las condiciones particulares de cada región.
El fenómeno podría continuar en 2027
El escenario previsto no termina con el cierre de 2026. Los modelos climáticos analizados por el IDEAM apuntan a que las condiciones de El Niño podrían persistir hasta el primer trimestre de 2027.
La Organización Meteorológica Mundial también ha señalado una probabilidad excepcionalmente alta de que las condiciones persistan hasta febrero de 2027, de acuerdo con la información citada por el IDEAM.
Por ahora, los expertos mantienen un seguimiento permanente del océano y la atmósfera para identificar cambios en la intensidad del fenómeno.
¿Qué deben esperar los colombianos?
El fenómeno de El Niño no significa que vaya a dejar de llover en todo el país. Los efectos varían según la región, la altitud y la época del año. Por eso, el IDEAM recomienda consultar los pronósticos específicos para cada territorio.
Mientras avanza el segundo semestre, el comportamiento de las temperaturas, las lluvias y los niveles de los ríos será fundamental para determinar el impacto del fenómeno.
En este contexto, El Niño 2026 se convierte en uno de los principales factores climáticos que Colombia deberá vigilar durante los próximos meses. Su posible intensidad y su continuidad hasta 2027 mantienen la atención de las autoridades y de los sectores que dependen directamente de las condiciones meteorológicas.



