Los científicos advierten que el fenómeno climático El Niño podría desarrollarse nuevamente en los próximos meses, lo que aumentaría el riesgo de temperaturas más altas, sequías y eventos climáticos extremos en varias regiones del mundo.
De acuerdo con proyecciones de centros internacionales de monitoreo climático, la probabilidad de que este fenómeno aparezca entre mayo y julio de 2026 supera el 58 %, lo que indica que las condiciones oceánicas y atmosféricas en el Pacífico tropical empiezan a favorecer su formación.
Temperaturas más altas y clima irregular
El Niño ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo normal, alterando los patrones de lluvia y viento a escala global. Este cambio suele provocar temperaturas más elevadas y clima más inestable en muchas regiones.
Los expertos señalan que el fenómeno podría provocar:
- Olas de calor más intensas y prolongadas.
- Sequías en algunas zonas y lluvias intensas en otras.
- Cambios en los patrones de tormentas y mayor variabilidad climática.
Incluso señales tempranas en el Pacífico —como ráfagas de viento que empujan aguas cálidas hacia el este— podrían estar marcando el inicio del proceso que desencadena este fenómeno climático.
Impactos posibles en Colombia
En Colombia, la llegada de El Niño suele traer aumento de temperaturas y reducción de lluvias, especialmente en regiones andinas y caribeñas. Según proyecciones recientes, el país podría empezar a sentir un aumento gradual del calor desde abril o mayo, con un pico hacia finales de 2026.
Esto puede generar efectos en varios sectores:
- Abastecimiento de agua y energía, debido a la reducción de lluvias.
- Agricultura, por el estrés hídrico en cultivos.
- Mayor riesgo de incendios forestales durante la temporada seca.
Un planeta cada vez más caliente
El posible regreso de El Niño coincide con un contexto global de temperaturas récord y calentamiento climático, lo que podría amplificar sus efectos. Los científicos advierten que la combinación de ambos factores puede llevar a nuevos récords de calor y fenómenos meteorológicos extremos en distintos países.




