Colombia enfrenta una alerta energética que mezcla clima extremo, déficit de generación y decisiones regulatorias urgentes. El posible regreso del fenómeno de El Niño en 2026 ha encendido las alarmas en el Gobierno, que advierte un riesgo real —aunque no inevitable— de desabastecimiento eléctrico si no se toman medidas inmediatas.
Un riesgo “inminente” para el suministro eléctrico
El Ministerio de Minas y Energía lanzó una advertencia directa a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg): el país podría no tener suficiente energía para cubrir la demanda en los próximos años.
Según la entidad, existe un déficit proyectado de energía firme, es decir, la capacidad real garantizada de generación:
- 1,97 TWh entre 2025 y 2026
- Hasta 3,9 TWh entre 2026 y 2027
Este faltante equivale a lo que produciría una planta de gran escala operando todo el año sin interrupciones, lo que deja al sistema eléctrico en una situación de vulnerabilidad.
El ministro Edwin Palma calificó el escenario como un “riesgo inminente para la prestación continua del servicio”, especialmente si coinciden alta demanda y condiciones climáticas adversas.
El factor clave: un posible El Niño fuerte o extremo
El problema energético se agrava por las proyecciones climáticas:
- Hay hasta un 95% de probabilidad de que El Niño se forme desde junio de 2026
- Existe 1 de cada 3 probabilidades de que sea fuerte o muy fuerte
- En Colombia, las probabilidades de impactos severos superan el 80% en el corto plazo
El fenómeno provoca sequías prolongadas, lo que reduce el nivel de los embalses. Esto es crítico porque el país depende en gran medida de la energía hidroeléctrica, que aporta la mayor parte de la electricidad nacional.
Además, ya se registran señales tempranas:
- Aumento de incendios forestales (de 7 a 90 casos en días)
- Temperaturas récord en varias regiones
- Incrementos térmicos de más de 4 °C sobre lo normal
¿Por qué Colombia podría quedar al límite?
El riesgo no depende solo del clima. Hay factores estructurales:
1. Dependencia de hidroeléctricas
Menos lluvias = menos agua en embalses = menor generación.
2. Brecha entre oferta y demanda
El crecimiento del consumo eléctrico supera la capacidad firme disponible.
3. Rigidez regulatoria
El Gobierno señala que normas actuales limitan la participación de plantas existentes, incluso cuando podrían generar más energía.
4. Retrasos en proyectos energéticos
La entrada tardía de nuevas fuentes (renovables o térmicas) reduce el margen de maniobra.
Las medidas urgentes que pide MinEnergía
Ante este panorama, el Gobierno solicitó a la Creg acciones inmediatas:
- Flexibilizar reglas para que plantas existentes generen más energía
- Actualizar el precio de escasez, clave para incentivar generación
- Ampliar la participación en subastas de energía firme
Además, se lanzó una hoja de ruta con 50 acciones estratégicas para enfrentar el fenómeno de El Niño 2026-2027, enfocadas en coordinación institucional, monitoreo y prevención.
¿Apagón sí o no? El escenario real
Aunque la alerta es seria, no significa que el apagón sea inevitable.
Expertos coinciden en que el riesgo depende de tres variables clave:
- Intensidad real de El Niño
- Nivel de los embalses en los próximos meses
- Rapidez de las decisiones regulatorias
Si se actúa a tiempo —como ocurrió en eventos anteriores— el país podría evitar racionamientos. Pero si coinciden sequía severa y falta de ajustes, sí existe la posibilidad de restricciones o cortes programados.
Contexto: un país vulnerable al clima
Colombia es especialmente sensible a este tipo de fenómenos:
- Más del 60–70% de su energía depende del agua
- El Niño reduce lluvias en regiones clave donde vive la mayoría de la población
- Impacta también agricultura, salud y economía
Esto convierte la situación energética en un tema no solo técnico, sino estratégico y social.




