Un reciente estudio arqueológico ha revelado que el histórico muro de Darband, una imponente estructura defensiva ubicada entre Bactria y Sogdiana (actuales territorios de Afganistán, Uzbekistán y Tayikistán), fue construido originalmente por los griegos seléucidas en el siglo III a.C.. Esta muralla, que durante siglos se pensó pertenecía a épocas posteriores del Imperio Persa o incluso al período sasánida, habría sido levantada por orden de los sucesores de Alejandro Magno para proteger las fronteras orientales de su vasto imperio.
Los investigadores descubrieron inscripciones y restos cerámicos que sitúan su construcción en la época helenística, cuando el poder seléucida controlaba buena parte de Asia Central. Con el paso del tiempo, el muro fue ocupado y reutilizado por distintas civilizaciones, entre ellas los partos y más tarde los sasánidas, lo que explica la mezcla de estilos arquitectónicos encontrados en el sitio.
La importancia del hallazgo radica en que cambia la comprensión histórica sobre la presencia griega en Asia Central, mostrando un mayor grado de organización militar y dominio territorial del que se creía. Además, refuerza la idea de que los seléucidas establecieron una sólida red defensiva que marcó la transición entre el mundo griego y las culturas orientales.
El muro de Darband, conocido también como la “Puerta de Hierro”, sigue siendo uno de los monumentos más enigmáticos de la Antigüedad, y ahora se consolida como una de las obras de ingeniería militar más notables del período helenístico.

