Una verdadera explosión de energía y colorido marcó el inicio de la cita deportiva más esperada por la comunidad educativa: los Juegos Intercursos Liceístas 2026. Más que una competencia, la jornada inaugural se transformó en un manifiesto de talento, disciplina y pasión que inundó cada rincón del escenario deportivo.
Desde las primeras horas, el ambiente festivo dejó claro que este evento trasciende la búsqueda de un trofeo. Los estudiantes, ataviados con los colores de sus respectivos cursos, desfilaron con una convicción que refleja la esencia liceísta: el deporte como un lenguaje universal de identidad, respeto y alegría compartida.
Expresiones
El movimiento corporal fue el protagonista de la jornada. A través de diversas expresiones atléticas y artísticas, los jóvenes demostraron que cuando el cuerpo se activa, también se fortalecen los lazos que mantienen unida a la institución.
Los Intercursos 2026 se perfilan como el espacio ideal para el trabajo en equipo, donde la victoria individual se subordina al bienestar colectivo y la convivencia sana.
El director del Liceo de la Universidad de Nariño, Germán Rosales, fue el encargado de dar el mensaje oficial de apertura, resaltando el valor simbólico que tiene esta festividad dentro del calendario académico.
Valores
“Este evento es un símbolo de integración deportiva. No solo buscamos el rendimiento físico, sino el fomento de valores fundamentales. Desde estas iniciativas, construimos paz y fortalecemos el tejido social de nuestro Liceo”, destacó el director Rosales.
Los Juegos Intercursos 2026 no son solo una pausa en las labores académicas, sino una herramienta pedagógica donde se aprende a ganar con humildad y a perder con dignidad, siempre bajo la premisa de que el deporte es, ante todo, un motor de formación integral.




