Madrid despidió a Alonso como si fuera el último héroe de una era dorada
El recibimiento que la afición madrileña le brindó a Fernando Alonso durante el fin de semana del Madring superó todas las expectativas y emocionó hasta al propio bicampeón. Los cánticos de «un año más» resonaron en cada rincón del circuito desde el primer día de entrenamientos, convirtiéndose en el himno extraoficial del Gran Premio de España 2026 y dejando claro que para el público español, Alonso no es simplemente un piloto más en la parrilla sino una institución nacional que merece seguir compitiendo mientras él mismo lo desee.
Lo más llamativo fue que ese amor se mantuvo intacto incluso después del choque con Sainz y el resultado decimoséptimo. Las gradas no abuchearon ni cuestionaron al asturiano en ningún momento, porque los aficionados españoles saben que el problema no es el piloto sino el coche, y que dentro de ese Aston Martin hay todavía uno de los mejores talentos que ha visto la Fórmula 1 en toda su historia. A sus casi 45 años, Alonso sigue generando en Madrid el mismo fervor que cuando ganaba campeonatos con Renault en 2005 y 2006, una lealtad de afición que pocos deportistas en el mundo pueden presumir de tener.




