La política ha saltado al terreno deportivo en Francia.
El terremoto político desatado por la inesperada convocatoria de elecciones legislativas anunciada por el presidente Emmanuel Macron ha puesto patas arriba a los partidos tradicionales franceses, que se han lanzado de cabeza al barro de las alianzas electorales para intentar salvar los muebles.
Pero el temor a que la extrema derecha, clara vencedora de los recientes comicios europeos, logre una victoria en la Asamblea Nacional, ha movilizado, no sin polémica, a un colectivo que habitualmente suele mantener la neutralidad política: el del deporte.
Más de 200 deportistas y exdeportistas de todas las disciplinas firmaron este domingo una tribuna en el diario deportivo L’Équipe en la que llamaban a votar contra la extrema derecha, señalando directamente al Agrupación Nacional (RN, por su sigla en francés) de Marine Le Pen y a otro partido más pequeño, Reconquista, del polemista Éric Zemmour.
El deporte, señalan en la carta abierta, enseña que “a pesar de las diferencias”, todos formamos parte del mismo equipo, pero que la extrema derecha “explota esas diferencias y manipula nuestros miedos para dividirnos”, además de oponerse profundamente “a la construcción de una sociedad democrática, tolerante y digna”.

