Harry O’Bruxo, influencer brasileño que ganó popularidad por su extraordinario parecido con Harry Potter, reveló que Warner Bros. le envió un documento legal exigiéndole dejar de usar el nombre del personaje creado por J.K. Rowling con fines comerciales.
La revelación se dio durante una transmisión en vivo, donde el creador de contenido explicó que la compañía considera que su nombre artístico infringe los derechos de propiedad intelectual asociados a la franquicia, una de las más rentables del mundo.
Un personaje viral en redes sociales
Durante años, Harry O’Bruxo construyó su identidad digital interpretando al famoso mago en eventos, videos, sesiones fotográficas y contenido patrocinado. Su estética, vestimenta y gestos lo convirtieron en uno de los dobles más reconocidos de Harry Potter en América Latina, acumulando miles de seguidores.
Sin embargo, el crecimiento de su marca personal también llamó la atención de los titulares de los derechos de la saga, especialmente por el uso comercial del nombre “Harry Potter”.
La advertencia legal de Warner Bros.
Según explicó el influencer, el documento recibido le solicita cesar el uso del nombre del personaje en cualquier actividad monetizada, lo que incluye colaboraciones, publicidad y apariciones pagadas.
Aunque Warner no le exige dejar de crear contenido por completo, sí le impone un límite claro: no puede seguir usando el nombre ni la identidad registrada del personaje como marca personal.
Sus seguidores decidirán el nuevo nombre artístico
Lejos de ocultar la situación, Harry O’Bruxo optó por involucrar a su comunidad. Durante el live, pidió ayuda a sus seguidores para elegir un nuevo nombre artístico, uno que mantenga su esencia pero evite referencias directas al universo de Harry Potter.
La iniciativa generó miles de comentarios con propuestas creativas, bromas y mensajes de apoyo. Muchos usuarios destacaron que el carisma del influencer va más allá del nombre, mientras otros criticaron a Warner por lo que consideran una medida excesiva.
Un debate recurrente en la era digital
El caso reaviva una discusión cada vez más frecuente: ¿dónde termina el homenaje y comienza la infracción legal? En tiempos de influencers, cosplay y contenido viral, la línea entre fanatismo, parodia y uso comercial es cada vez más delgada.
Situaciones similares ya han ocurrido con otros creadores que basaron su identidad en personajes protegidos por derechos de autor, lo que refuerza la necesidad de repensar las reglas del entretenimiento digital.



