Sebastián Oliveros debutó de ensueño y el Manuel Murillo Toro celebró como si fuera una final
El Deportes Tolima escribió el primer capítulo de su nueva historia con una victoria que ningún hincha vinotinto olvidará: ganar al bicampeón Junior en el debut del segundo semestre bajo un técnico nuevo, sin Lucas González y con la presión enorme de demostrar que el proyecto sobrevive a la salida de su entrenador más exitoso de los últimos años. Sebastián Oliveros llegó al banco tolimense en una pretemporada rocambolesca con cambio de técnico incluido y en su primer partido oficial demostró que tiene las ideas claras y el carácter suficiente para manejar un vestuario exigente. El esquema táctico que presentó esta noche neutralizó completamente al Junior del primer tiempo y explotó con precisión las fallas defensivas del bicampeón entre sus centrales.
Lo que hace tan especial este debut es la combinación perfecta de factores que se alinearon esta noche en Ibagué: la revancha emocional de la final perdida en diciembre, el primer partido sin Lucas González que muchos temían, el rival más difícil posible en la primera fecha y el Manuel Murillo Toro lleno con la Tribu Pijao empujando desde las tribunas. Tolima tuvo todo en contra sobre el papel y respondió con su mejor versión: presión alta, transiciones letales y la efectividad de Jorge Cabezas Hurtado como figura indiscutible de la noche. El fútbol colombiano tiene un nuevo protagonista en este segundo semestre y su nombre sigue siendo Deportes Tolima, el equipo que nunca deja de sorprender cuando nadie espera que lo haga.




