
Bajo una directriz, el Ejecutivo ordenó la entrega a Estados Unidos de cinco cabecillas de estructuras armadas y criminales que habían pausado su destino judicial bajo el ropaje de diálogos de paz durante la administración anterior. La decisión golpea el tablero de las negociaciones y pone bajo la lupa internacional a los mandos que operaban en distintas regiones del país.
El listado de los requeridos incluye a Geovany Andrés Rojas, alias ‘Araña’, señalado de mover toneladas de sustancia desde Putumayo; Willington Henao, alias ‘Mocho Olmedo’, cabecilla de las disidencias en el Catatumbo; y Carmen Evelio Castillo, alias ‘Muñeca’, jefe de Los Pachencas en la Sierra Nevada. A ellos se suman Gabriel Yepes Mejía, alias ‘HH’, y Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’, completando el bloque de extraditables.
Mientras tres de los señalados ya permanecen tras las rejas a la espera de su traslado, los operativos buscan dar con el paradero de los prófugos restantes. La determinación marca un punto de quiebre absoluto en la política de cooperación judicial con la justicia norteamericana y redefine por completo el panorama del orden público nacional.

