El Decreto 1485, firmado por el Gobierno colombiano el 31 de diciembre de 2025, ha generado un intenso debate en el país al modificar las reglas del sistema pensional vigente y afectar de manera directa las proyecciones de jubilación de quienes ganan el salario mínimo y cotizan en fondos de pensiones privados.
El cambio, que forma parte de la implementación del nuevo esquema pensional tras la reforma aprobada en 2024, implica la sustitución de la llamada “cobertura de deslizamiento del salario mínimo” —mecanismo que permitía que las pensiones crecieran en proporción a los aumentos discrecionales del salario mínimo— por una fórmula distinta para el cálculo de beneficios. Según gremios del sector, esta modificación descuadra las cuentas para los afiliados y reduce significativamente las posibilidades de pensionarse para quienes tienen ingresos bajos.
¿Qué es la cobertura de deslizamiento y por qué importa?
La cobertura de deslizamiento es un componente clave del sistema pensional colombiano porque garantiza que las pensiones, incluso aquellas cercanas al salario mínimo, crezcan acorde con determinados aumentos de ese salario. Si este mecanismo desaparece o se altera, el valor proyectado de una pensión puede disminuir, especialmente para trabajadores cuyo ingreso base de cotización es bajo.
Según el presidente de la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantía (Asofondos), Andrés Velasco, la modificación de la fórmula implica que los trabajadores se alejen de lograr una pensión por lo menos una década más de lo que lo harían bajo las reglas anteriores. Esta advertencia fue hecha públicamente en declaraciones a medios radiales durante los primeros días de enero de 2026.
Impactos principales previstos
🔹 Afectación a quienes ganan salario mínimo
La medida afecta principalmente a trabajadores con ingresos cercanos al salario mínimo legal vigente, puesto que el nuevo cálculo dificulta alcanzar el capital acumulado que se requiere para garantizar una pensión digna al momento de retirarse. Bajo las normas anteriores, incluso si la acumulación era baja, la cobertura podía compensar parte de ese faltante. Con la eliminación del deslizamiento, ese colchón adicional desaparece.
🔹 Pensiones de invalidez también comprometidas
La fórmula revisada no solo altera proyecciones de jubilación por vejez, sino también las pensiones por invalidez y sobrevivencia, cuyo sustento financiero depende de los seguros previsionales, que podrían volverse inviables con la nueva estructura del sistema.
🔹 Críticas por falta de dialogo técnico
Los gremios representativos de fondos privados han insistido en que el decreto fue emitido sin la concertación previa en mesas técnicas con el sector y con trabajadores, pese a que desde diciembre de 2025 se había solicitado su apertura para evaluar a fondo los impactos de la medida.
Contexto del sistema pensional colombiano
Colombia cuenta con un sistema mixto de pensiones en el cual los trabajadores pueden estar afiliados a Colpensiones (sistema público de reparto) o a un fondo de pensiones privado bajo el régimen de ahorro individual con solidaridad. Según cifras oficiales, más de 18 millones de afiliados cotizaban en fondos privados, mientras que una proporción menor lo hacía en el régimen público hasta años recientes.
La reforma pensional aprobada en 2024 buscaba equilibrar la sostenibilidad financiera del sistema y ampliar la cobertura entre trabajadores informales y formales que hoy no alcanzan a pensionarse, pero ha generado tensiones sobre cómo se equilibran los incentivos y las protecciones garantizadas.
Qué viene ahora
El decreto ya está en vigor y su impacto será objeto de seguimiento y análisis por parte de sindicatos, aseguradores, administradoras pensionales y expertos económicos. La discusión pública gira en torno a cómo garantizar que el sistema siga siendo viable desde el punto de vista fiscal sin sacrificar el acceso a pensiones dignas para los trabajadores con ingresos más bajos.

