
Imagen tomada de Caracol Radio.
La Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) advirtió que la infraestructura vial del país quedaría sin recursos para su operación y mantenimiento en 2026.
Una pesada herencia
El Gobierno entrante de Abelardo de la Espriella recibirá uno de los mayores retos fiscales en materia de infraestructura vial de los últimos años.
De acuerdo con un comunicado de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar), la administración saliente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) deja un pasivo de 5.28 billones de pesos, también mencionó que el Instituto Nacional de Vías (INVIAS) no cuenta con recursos para garantizar la operación, mantenimiento y la continuidad de servicios esenciales en las carreteras como ambulancias y grúas en lo que queda del 2026.
Este gremio, que representa a los camioneros, advirtió en varias oportunidades sus inquietudes por los procesos de terminación anticipada de proyectos concesionados, malos manejos administrativos y el perdón de fallas que han cometido algunos contratistas; sin embargo, esta entidad afirmó que sus advertencias no fueron atendidas de manera oportuna y a tiempo, por lo que el equipo de trabajo del presidente electo tendrá que asumir estos problemas con faltantes de dinero.
📄 Comunicado:
— Colfecar (@Colfecar) July 28, 2026
La infraestructura vial que recibe el nuevo Gobierno enfrenta un enorme desafío.
Desde COLFECAR advertimos que los procesos de reversión de concesiones dejan pasivos por $5,28 billones y corredores estratégicos sin recursos garantizados para su operación y… pic.twitter.com/ItmiCfGfAS
Incertidumbre en concesiones viales
El déficit financiero también amenaza la estabilidad de las concesiones viales, consideradas fundamentales para la modernización de la red vial del país.
La insuficiencia de recursos podría retrasar pagos, afectar cronogramas de ejecución, entorpecer el mantenimiento de las carreteras e incluso obligar a replantear algunas inversiones previstas dentro de los contratos. Colfecar destacó que uno de los casos más recientes corresponde a la terminación de la concesión Autopistas del Caribe, que operó hasta el pasado 22 de julio y que entregó al Instituto Nacional de Vías (INVIAS) un corredor con una extensión de 253 kilómetros y seis peajes.
A este hecho, también se suma el vencimiento del contrato de Devimed, encargado de la operación y mantenimiento de la vía Medellin – Bogotá, previsto para el próximo 31 del mes en curso.
Deterioro de las carreteras
Mientras el panorama financiero sigue generando incertidumbre, el gremio camionero asegura que, salvo el Túnel de la Línea, los transportadores manifiestan su preocupación por el abandono percibido en las vías administradas por el INVIAS, ya que aseguran que las carreteras que pasan a manos de la entidad mencionada anteriormente, quedan sin servicios de información del estado de las rutas y del acompañamiento de ambulancias y grúas.
Esta entidad también hizo mención de las dificultades que presentan los corredores con contratos de Gestión Vial Integral (GVI), uno de ellos es el camino Koran – Guaduas – Villeta, una conexión estratégica entre las ciudades de Medellín y Bogotá que, de acuerdo con Colfecar, no recibe el mantenimiento necesario para garantizar condiciones adecuadas de seguridad vial.

