Tras presión ciudadana, el gobernador cambia su decisión sobre el alcalde encargado de Tunja.
Redacción Extra
El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, se dirigió a la ciudadanía para explicar las razones que lo llevaron a replantear su decisión inicial sobre el nombramiento del alcalde encargado de Tunja, en medio de la polémica política y jurídica que rodea la situación del mandatario local. En un mensaje público, Amaya recordó que desde el inicio del proceso había manifestado su respaldo institucional al alcalde elegido por los ciudadanos y que su intención era actuar conforme a la ley en caso de que se formalizara la notificación judicial que obligara a designar un reemplazo temporal. Según explicó, en un principio contempló la posibilidad de nombrar a una persona del gabinete departamental mientras el partido político del alcalde enviaba la terna correspondiente, tal como ha ocurrido en situaciones similares en otros municipios del departamento.
No obstante, el gobernador señaló que el panorama cambió tras conocerse nuevas actuaciones judiciales. Entre ellas, la imputación de cargos por parte de la Fiscalía contra el alcalde, su compañera sentimental y una funcionaria de la administración municipal, además de otros procesos que, según dijo, podrían avanzar en los próximos días. Estas circunstancias, aseguró, generaron preocupación frente a la estabilidad institucional de la ciudad y la posibilidad de que una designación apresurada terminará generando más controversias. Amaya explicó que inicialmente consideró designar a una funcionaria técnica con amplia experiencia en la administración pública local y que habría trabajado durante más de una década en el municipio, incluso tras haber ganado un concurso de mérito en la Comisión Nacional del Servicio Civil. Sin embargo, reconoció que la reacción de distintos sectores ciudadanos influyó en la reconsideración de esa decisión.
De acuerdo con el mandatario departamental, varios actores de la ciudad solicitaron que el encargo recaiga en una persona vinculada directamente a la actual administración municipal, con el fin de garantizar continuidad administrativa y evitar interpretaciones políticas sobre una eventual intervención del gobierno departamental.
Frente a este escenario, el gobernador afirmó que revisará cuidadosamente los perfiles disponibles dentro del equipo de gobierno municipal para designar a una persona que no tenga investigaciones, escándalos o cuestionamientos que puedan afectar la legitimidad del encargo. Durante su intervención, Amaya también insistió en que no busca confrontaciones políticas ni asumir un papel de adversario frente al alcalde. Aseguró que las denuncias y procesos judiciales que hoy enfrenta el mandatario local no provienen de su movimiento político, sino de sectores opositores, y reiteró que su interés es preservar la institucionalidad.
Finalmente, el gobernador señaló que el encargo sería temporal, mientras el partido del alcalde cumple con el procedimiento legal para presentar la terna correspondiente o se define si habrá nuevas elecciones. El pronunciamiento del mandatario departamental se produce en un contexto de alta tensión política en la ciudad, donde la discusión sobre quién debe asumir la administración temporal de Tunja ha generado debates entre sectores políticos, ciudadanos y organizaciones locales. En ese escenario, el cambio de postura del gobernador refleja el peso que ha tenido la presión ciudadana y la sensibilidad institucional que rodea el proceso.



